LETRA PEQUEÑA
Reparación
La eucaristía celebrada en Vitoria por los obispos de las diócesis de Euskadi pretende saldar la «deuda» contraída por «los medios oficiales de nuestra Iglesia» con 14 religiosos ejecutados entre 1936 y 1937 por las tropas del bando nacional. Sus nombres y sus vidas cayeron en un deliberado silencio que les negó el funeral y el registro de su fallecimiento. Setenta años después, familiares y amigos pueden comenzar a superar un dolor que al crimen añadía el olvido de las víctimas por parte de la institución a la que habían pertenecido y servido. La Iglesia ofreció una reparación que encontró eco en la sociedad y las instituciones vascas, la cual debería interpretarse, como sostuvieron sus promotores, como un gesto para cerrar heridas y no para reabrir las generadas por una cruenta Guerra Civil.