Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

De siete en siete | Rafael Monje

Lo de ser una buena persona, así a pelo, está en horas bajas. Por ejemplo, en una empresa si alguien se refiere a ti de esa manera, y únicamente de esa manera, mal asunto, ponte en lo peor. Lo que se lleva es que seas un buen gestor , que resuelvas de forma eficiente las tareas encomendadas, que seas altamente competitivo y con acreditada capacidad para hacer frente a las adversidades, aunque para ello no seas lo que se dice una buena persona. Y si esto mismo lo trasladas al ámbito de la actividad pública, la cuestión sube en intensidad hasta el punto de que pareciera que el ejercicio de la política sin una pizca de malicia e ironía no da resultados. Es más, cuando un político es buena persona -”y claro que los hay-” decimos eufemísticamente que no tiene autoridad, que no pinta nada, que es gris o que tiene un perfil muy técnico, o las cuatro cosas a la vez. Así que, ya sabe, ponga un poco de perversidad en su vida si quiere mantener a raya al personal. A Zapatero, por ejemplo, ya se le ha quitado la cara de «bambi» y Rajoy, por ir de buena gente, casi le pierden el respeto hasta en Pontevedra. Ya le digo, que lo de ser buena persona, y sólo eso, tiene hoy muchos riesgos.

Más cerca, hubo quienes hace un año fueron de buen rollo con eso de la integración de las cajas y el fortalecimiento del músculo financiero regional y casi salieron trasquilados. Y eso también pasa por ir de buena gente. A ver qué sucede de aquí en adelante con la fusión a dos, donde ni los propios lo ven del todo claro, y, por supuesto, con el resto de entidades, a las que el Banco de España les pisa los talones, por mucho que vayan de sobradas. Lo de ir de buen rollo está, en definitiva, trasnochado. Otros que tampoco quieren ir ya de paganos son las gentes del campo, cansadas de trabajar y no rascar ni para pipas. A los agricultores y ganaderos también se les ha acabado la paciencia y el buen rollo y, lógicamente, no quieren ser los primos de este amplio sector de la agroalimentación en el que suelen pagar justos por pecadores. No es momento para ir de buena gente y, no sin motivos, han salido a liarla a las calles de España.

Y me temo también que lo del buen rollo y el compadreo se ha terminado en el seno de la UE. Acaban de elegir al belga Herman Van Rompuy como presidente y los cuchillos vuelan por el viejo continente. Que alguien le diga a este buen hombre que si va, como parece, de buena gente le va a ir mal ante la insaciable voracidad de Merkel y Sarkozy, que a lo mejor son buena gente, pero no lo parecen. Ya les vengo advirtiendo, que lo de ir por la vida de buena gente no tiene que digamos muchos re sultados, así que a lo mejor también paso del buen rollo.

tracking