LETRA PEQUEÑA
A tiros
El PP, dispuesto a sacar toda la tajada política imaginable del secuestro del Alakrana, ha llegado a manejar el argumento inefable de que el problema debía haberse resuelto mediante el uso de la fuerza y no por el procedimiento de la negociación y el rescate. Por fortuna, en el actual estadio de nuestro desarrollo cultural la vida humana no tiene precio. Y cuando está en juego la vida de personas amenazadas por delincuentes, el criterio del Estado y de las instituciones democráticas no es el de la inflexibilidad sino el de agotar todos los mecanismos de persuasión antes de recurrir, en el extremo, a la violencia legítima de las fuerzas de seguridad. El negocio de los piratas somalíes es tan rentable precisamente porque las cosas son de este modo. Y no es creíble que Rajoy gestionaría el problema de otro modo.