Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Fronterizos | Miguel Á. VARELA

Arde el mundo virtual, convertido ya en el más real de los mundos, ante la torpeza de un gobierno que un día va a poner en manos de un ignoto comité la decisión sobre el cierre de servidores de internet sospechosos de ofrecer productos protegidos por la ley de propiedad intelectual sin necesidad de consentimiento judicial previo, al día siguiente niega esa posibilidad y mañana dios dirá. Reconozcamos que ésta es una situación diferente al titubeo habitual del gobierno, que está más cercana a las dificultades a las que se enfrenta una pesada administración analógica en un contexto social cambiante que ha tomado una velocidad propia de otro mundo que ya no es el futuro, sino el presente. Reconozcamos también que el conflicto tiene que ver con un panorama sólo imaginado alguna vez por los poetas, en el que las posibilidades de intercambio de información, de conocimiento y de datos son infinitas. En esa biblioteca borgiana que es actualmente la red, la gestión de la propiedad intelectual -”que es una propiedad como otra cualquiera aunque muchos defensores a ultranza de lo privado se nieguen a admitirlo-”, requiere de una actitud legislativa y ordenancista que nadie sabe realmente por dónde puede ir pero que seguramente poco tendrá que ver con la prolija contundencia temporal a la que el fallecido mundo moderno nos tenía acostumbrados. Vivimos en un mundo que cambia a un ritmo en el que la adaptación es costosa y todos tendremos que acostumbrarnos a vivir en ese vértigo en el que la eternidad dura unos pocos segundos y en el que, como contraste entre los calientes debates posmodernos, en la pared de mi casa han colocado un cartel que nos traslada a los principios de la sociedad industrial: «chico responsable y trabajador se ofrece para el desempeño de cualquier actividad sin límite de horario y de faena». Traducido al lenguaje de sms: «Se ofrece esclavo».

tracking