LETRA PEQUEÑA
Chin-chin
Un refrán dice que «no hay mejor lotería que el trabajo y la economía», pero es seguro que la ingeniosa frasecita fue concebida por alguien a quien nunca le tocó el gordo de Navidad, ni mucho menos la morterada de los Euromillones, juego cuyo éxito radica en que su premio más suculento resulta tan esquivo, es tan «imposible», que invita a meditaciones oníricas. El sorteo navideño también puede resolver muchos problemas, incluso la vida entera, pero es más humano, más doméstico, su rito nos acompaña desde siempre y, cuando pillamos un pellizco, se nos llena el corazón de buenos deseos y el vaso se colma de burbujas compartidas. Brindemos por esos seres radiantes a los que tocó la varita de la fortuna. ¡Chin-chin amigos!. (Y, eso sí, no olvidemos que la ausencia de envidia es la única venganza posible...).