Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Aquí te espero CAMiNO GaLLEGO

Lo malo de las nevadas no son los problemas de tráfico que generan algunos días, ni que la suciedad se acumule en las calles, ni que los niños no vayan al colegio, o la gente salga menos, ni que los comercios estén vacíos esperando que algún valiente llegue a comprar. Lo malo de las nevadas en la ciudad de León no son las cosas antes citadas, ni que luego haya inundaciones, o que se rompan las tuberías y los canalones, ni que las bajas temperaturas transformen la nieve en hielo y eso retraiga a la gente a la hora del alterne, las cenas y las copas, con lo mal que está el sector hostelero ultimamente... No, lo malo de la nieve en León son las caídas que han propiciado roturas y lesiones a muchas personas, a las que animo a que presenten la correspondiente denuncia contra el Ayuntamiento por mantener las calles intransitables durante demasiado tiempo. Y también son los socavones, esos agujeros negros de dimensiones variables pero casi siempre temibles, en los que nos vemos obligados a caer en muchos casos porque no existe espacio material para sortearlos con el coche.

De aquellas nieves son estos agujeros, propiciados por el efecto abrasivo de los fundentes y la mayor densidad del hielo al solidificarse el agua en las grietas. Y como el asfalto de las calles capitalinas no es muy bueno que digamos (si se exceptúa el último que se ha echado, dentro del plan E), pues los agujeros proliferan. Así los hay enormes al comienzo de La Corredera, en Lucas de Tuy, en las obras de Michaisa, en Los Osorios y en otras muchas calles que usted, lector, sabe porque los ha visto y me temo que los seguirá viendo por mucho tiempo, porque los Reyes Magos pueden traer muchas cosas y también carbón, pero me parece que alquitrán no traen. Ya veremos.

tracking