Diario de León

Gente de aquí | Tres años de servicio en León

Una llamada de socorro

Cinco mil personas han levantado el auricular, la mitad por ansiedad por la crisis económica, para buscar ayuda en el Teléfono de la Esperanza

Una de las orientadoras del Teléfono de la Esperanza atiende una llamada.

Una de las orientadoras del Teléfono de la Esperanza atiende una llamada.

Publicado por
carmen tapia | león
León

Creado:

Actualizado:

Son las ocho de la noche. El Teléfono de la Esperanza empieza su máxima actividad que no decaerá hasta las dos de la mañana. En este tiempo, aproximadamente quince almas con problemas de incomunicación habrán sacado fuerzas de flaqueza para levantar el auricular y contar a una persona anómina sus problemas emocionales. Es el último recurso, aunque debería ser el primero, de quien no encuentra consuelo ni comunicación en una sociedad cada día más conectada por redes sociales. «Buenas noches, Teléfono de la Esperanza, ¿dígame?», contesta la orientadora -”el servicio es anónimo tanto para el que llama como para el que recoge la llamada. A través del hilo telefónico del número 987876006 sólo se oyen sollozos. Al cabo de un minuto se escucha un click . Ha colgado. En unos segundos el teléfono vuelve a sonar. La orientadora no sabe si se trata de la misma persona. Es una mujer de mediana edad-”es el perfil dominante (70%) de las personas que recurren a este servicio con edades comprendidas entre los 37 y los 70 años-”. Dice que está nerviosa, que tiene mucha ansiedad, apenas puede hablar entre lágrimas. Se siente sola, abandonada y agobiada. «Lo primero que hacemos es intentar que se calme, que se estabilice, y luego nos cuenta su problema», explica la orientadora. Una media de veinte minutos de conversación pausada, en la que la experta telefonista intenta rebajar la tensión que impide razonar, es suficiente para la mayoría de las llamadas, pero no siempre es tan rápido.

El Teléfono de la Esperanza cumple tres años en León. El estrés y la ansiedad están detrás de la mayoría de las 5.000 llamadas recibidas en este tiempo y en la mitad de ellas se esconden los problemas económicos, agravados por la situación de crisis. El paro, el miedo a perder el empleo y un futuro incierto están detrás de los conflictos emocionales. «Los problemas de las personas que llaman son exclusivamente los relacionados con la soledad, la ansiedad y la depresión», explica la presidenta de esta oenegé, Mercedes Martínez.

Catorce coordinadores, un psiquiatra, tres abogados y cuarenta voluntarios están detrás de este servicio que tiene como fin proporcionar de manera gratuita, anónima y especializada, una ayuda permanente de urgencia a cuantas personas, familias o colectivos lo soliciten en situación de conflicto. Pero no debe ser el último recursos sino una primera opción para evitar que las personas que llaman lo hagan en situación extrema, incluso con orientación de suicidio.

Cursos . Además, seiscientas personas han participado en los cursos de desarrollo personal, duelo y relaciones.

El reto ahora es aumentar el voluntariado, buscar patrocinadores para el mantenimiento del servicio y conseguir una sede que permita ampliar la asistencia. Cada vez es mayor el número de personas que se acercan a la sede actual del Teléfono de la Esperanza en la avenida Padre Isla, 28, 4º, para pedir información y asesoramiento.

Con motivo del tercer aniversario del Teléfono está prevista la celebración de la primera edición del concierto «Voces de la Esperanza», el sábado 30 de octubre a las 21.00 horas en el Albéitar en la Universidad de León.

Mañana, en el salón de actos del Ayuntamiento, el catedrático de Filosofía, José María Jiménez impartirá una conferencia sobre «El reto de ser padres hoy».

tracking