Cosas de aquí | Magosto A Tope, pero sin tope
En un rincón del Bierzo, Madrid
Prada volvió a concitar ayer a todos los leoneses y bercianos insignes de la capital de España al calor de las castañas y el sabor de su maceración 2010

Amancio Prada, en el momento de su intervención en la fiesta, bajo la atenta mirada de su tocayo de
Si pones El Bierzo en Madrid, con Prada a Tope a la cabeza, le pasa por encima. Si es Prada, José Luis, siempre a Tope, es apoteosis berciana que promociona León a lo grande. Flor Bonet, la mujer de Prada, se encarga de que tod o vaya a la perfección en el boxes del Prada a Tope de la calle Príncipe de Madrid, donde va a salir todo un Fórmula 1 sin estrategia, es decir, ganador, esto es, Prada a Tope. Ayer, en Madrid, se celebró la primera cosecha del 2010, un maceración carbónica de la escudería Prada a Tope, que es el pistoletazo de salida de la cultura vitivinícola de España.
Ayer, en la capital, Amancio Prada, recientemente premiado, estuvo presente y valoró «el egoismo inteligente de hacer las cosas bien», aseguró, y añadió el papel colectivo de los que se suman a los proyectos de este empresario que de peculiar pasa a ser, por ejemplo, algo tan convencional como mejor empresario autónomo del año, según los mismos. Javier Pérez de Andrés, alguien que en el diccionario del bercianismo sale como uno de los nuestros, crack de todas las gastronomías y demás, decía algo clarificador: «Esto es un reencuentro con el pueblín». Después salió José Carralero, pintor de brocha humana, para decir que «Prada es universal. Defiende lo local quitando fronteras, que son nuestros problemas, Prada no pone fronteras». Y entonces apareció un grande que se llama Félix Pacho Reyero y aclaró, como siempre, conceptos: «Soy de Tierra de Campos, pero me considero tan del Bierzo que he visto florecer los árboles, y madurarlos para la viña», dijo, y se nos puso a todos la cara de Pereira, que sin él esta fiesta como que no es. Y claro, llegó el comandante Prada y mandó parar y dijo: «Estais muy bien, de risitas y de rositas. Bebed, pero con maceración. Beber con maceración es el éxtasis, la felicidad, un momento, atendedme... Messis, Ronaldos... nosotros llevamos 66 años». La gente le miraba, porque cuando habla, canta un carro, hay que parar: «Perdonadme. Os voy a decir una verdad como un templo. Un dogam de fe. Tengo al Papa acojonao . Estais tomando un vino de cualquier manera. Pero es gracias al esfuerzo de mucha gente que trabaja para que los montes, los bosques y lo viñedos, el paisaje, no se destruya. No como esas empresas...».