Pajín ayudará a dejar de fumar
El Gobierno estudia financiar los tratamientos para aquellas personas que quieran abandonar el tabaco, aunque este pago debería negociarse con las comunidades
El Gobierno de Zapatero se plantea darle un nuevo impulso al principal tema de conversación en los primeros días del año 2011: la reforma de la ley antitabaco. Y una de las medidas para mejorar la medida es financiar los tratamientos para aquellas personas que quieren dejar de fumar. La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, anunció ayer que era «partidaria de estudiar esta posibilidad», aunque este hipotético pago se tendría que negociar con las comunidades autónomas. Las competencias están transferidas.
La titular de Sanidad explicó que la actual legislación debe ir acompañada «con sensibilización, acompañamiento y cobertura» hacia los fumadores que quieran dejar este vicio. Además, apuntó en una entrevista en Onda Cero que es una «posibilidad de futuro» en la que está trabajando su departamento. Según la ministra, a la hora de desarrollar el reglamento de la norma «se pueden ampliar las campañas de sensibilización y hacer accesible las terapias y métodos para dejar de fumar».
Por otra parte, Pajín valoró de forma positiva la entrada de la nueva ley, que «no tiene resquicios, por lo que los reglamentos autonómicos tampoco tendrán resquicios».
Destacó la «normalidad» con que la ciudadanía ha aceptado la prohibición de no fumar en sitios cerrados y restó a importancia a algunos establecimientos -”como el asador marbellí o dos bares en la Comunidad Valenciana-” que se han declarado en rebeldía.
Se cumple con total normalidad. «En los comienzos siempre hay algún incidente o una denuncia. Creo que hay que quedarse con la realidad y esta es que se están cumpliendo con plena normalidad», apuntó la ministra, quien recalcó que España se sitúa a la altura de los «países vecinos».
Asimismo, explicó que los estudios del Gobierno indicaban que la reforma no iba a repercutir en el sector de la hostelería, aunque Pajín comprendió las quejas y las «incertidumbres» de los propietarios de bares y restaurantes.
«Llevamos décadas con el humo y no se puede cambiar de la noche a la mañana. Pero hoy no se puede fumar en transporte público y nadie ha dejado de viajar por eso», reflexionó la ministra, quien incidió en que esta medida cuenta con el respaldo del «70% de la población».