Las relaciones sociales y el trabajo influyen en la dieta
El término dieta mediterránea se empezó a divulgar en base al Estudio de los siete países, dirigido por Ancel Keys, médico estadounidense que trabajando para el ejército americano en la isla de Creta halló las ventajas de la dieta típica de sus habitantes y relacionó el seguimiento de esta dieta con la disminución de colesterol sérico y enfermedades coronarias así como una mayor longevidad de dicha población. «Pero la dieta mediterránea no sólo hace alusión a una dieta equilibrada y variada en la que prevalecen alimentos recogidos a partir de los cultivos tradicionales de la zona geográfica bañada en el mar Mediterráneo, sino que conlleva una forma de vida: la interpretación del momento de comer, como un acto de importancia social». Con la dieta mediterránea se utiliza la comida para relacionarse con tras personas, «de esta manera» —insiste Franco Martínez— «se fomenta la comunicación entre los miembros de una familia, o se promueve el intercambio de ideas, vivencias en otro tipo de reuniones».
No sólo los alimentos forman parte de la dieta, «el ritmo de trabajo y las relaciones sociales adquieren un carácter distinto y bastante peculiar de los países de la cuenca del Mediterráneo: Croacia, España, Italia y Grecia, entre otros. «El concepto dieta mediterránea tiene más que ver con un particular estilo de vida y una forma de compartir los alimentos y de disfrutar de ellos en compañía», aclara la vocal del Colegio de Farmacéuticos, Franco Martínez.