Muy personal
Tiene bastantes amigos en Suiza. «Es la suerte de pertenecer a la comunidad universitaria, hay mucha gente, además de un ambiente muy internacional. Los suizos son bastante cerrados y cuesta entrar en su círculo. Eso sí, he de decir que una vez los haces, son fantásticos. No obstante, la mayoría de los mejores amigos de aquí son todavía españoles. Nos juntamos de vez en cuando para preparar un cocido, unas lentejas, comer un poco de chorizo, cecina, salchichón o morcón de mi familia», explica Alicia. Zúrich es una ciudad muy cosmopolita, con una vida nocturna bastante animada. «Tiene muchísimas posibilidades. Puedes encontrar lo que quieras, todo tipo de clubes, bares, pubs... Lo mismo de día que de noche. Festivales de música, de teatro, de danza, conciertos, perfomances... Todo lo que te puedes imaginar. Eso sí, otra vez el problema de los precios, porque son desorbitados. Yo no dejo de ser una estudiante de doctorado y cobro como tal. Mi sueldo en España sería muy bueno, pero aquí tienes que administrarlo muy bien. Un par de conciertos y un par de días para salir de fiesta y si me descuido no llego a fin de mes».