LEONESES POR EL MUNDO. ALEMANIA | RUTH BARJA ALONSO. DISEÑADORA
«Me vine a Berlín por un impulso»
Algo tiene Berlín que atrae y que engancha a muchos españoles. Allí trabaja desde hace dos años y medio Ruth Barja Alonso, una leonesa celosa de su indep
Ruth Barja fotografiada en un parque de Berlín, ciudad en la que se siente muy a gusto.
La decisión final que le llevó a Berlín fue «un impulso» pero algo bullía desde hace tiempo en su interior: «Siempre me pareció más interesante vivir en un lugar nuevo, fuera del entorno al que estás acostumbrado. Cuando decidí ir a Berlín me encontraba viviendo en Barcelona y la verdad es que me encontraba bastante cómoda allí; me gustaba la ciudad, la atmósfera cultural, el buen tiempo... pero la idea de vivir fuera siempre me iba rondando por la cabeza. Al final saqué el billete en un impulso y me fui a Berlín sin pensarlo demasiado. De hecho no era por cuestiones profesionales y tampoco conocía la ciudad para nada».
Hija del compositor Ángel Barja, que falleció cuando ella tenía siete años, Ruth estudió Bellas Artes en Salamanca, luego perfeccionó el inglés en Londres y después hizo un máster en Madrid. Su formación y aptitudes hicieron que se inclinase hacia el mundo de la pintura y el diseño donde ha desarrollado una variada labor en los últimos años. «En estos momentos trabajo en un teatro ayudando a pintar y montar los escenarios». Considera Ruth que, pese a que las cosas han ido cambiando en los últimos años, el inglés sigue siendo una de las asignaturas pendientes de los jóvenes españoles lo que se convierte en un obstáculo en no pocas ocasiones. «Observo que los españoles (no todos, desde luego, pero muchos) hablan mucho peor que en otros países europeos. Y yo diría, hablando en general, que arriesgan poco. No sé si es por la formación que se recibe en España o se trata más bien de una cuestión cultural pero también es cierto que ahora las cosas están cambiando mucho por la mala situación laboral que hay y que conduce a que la gente busque más posibilidades fuera del país». No es muy partidaria de dar consejos a nadie, pero considera, por su propia experiencia, que es importante vivir en otros países algún tiempo. «Aunque sea una temporada enriquece en aspect os profesionales y también desde el punto de vista personal. Creo que se aprende mucho de uno mismo al tener que afrontar situaciones que se salen de un contexto conocido».
Hasta ahora Ruth comparte apartamento con una amiga pero antes del verano tiene previsto mudarse a otro donde vivirá sola. «Los alquileres aquí, aunque han subido en el último año, son todavía sorprendentemente baratos. Además los pisos son muy espaciosos, con techos altos y grandes ventanas; nada que ver con los cuartuchos que se alquilan en Madrid o Barcelona por el mismo dinero».
Reconoce que vivir en Berlín es una experiencia tan especial co mo lo es la propia ciudad, una especie de 'isla' en Alemania. «Berlín es bastante particular; aquí tienes grandes ventajas y también grandes inconvenientes. Es una ciudad muy barata en comparación con otras capitales y con una mentalidad muy distinta al resto de Alemania. Hay mucha libertad y posibilidades para hacer cosas que en otro lugar serían impensables. Puedes ir por la calle vestido de oso panda y nadie te va a mirar, por poner un ejemplo tonto. O plantear una vida creativa y encontrar personas y facilidades para llevarla a cabo. Al mismo tiempo, la vida no es siempre fácil ya que casi no hay trabajo y los comienzos pueden ser duros; sobre todo si no conoces el idioma y no tienes una idea clara de lo que quieres hacer. Y también hay que adaptarse al frío invierno que es largo y oscuro».
Las dificultades del alemán le han gastado alguna jugarreta que recuerda divertida: «El año pasado estaba trabajando en una agencia de diseño y estábamos comentando algo sobre unos logotipos. Yo quería decir que uno era anguloso ( eckig ), pero dije que era un logo 'asqueroso' ( eklig )... Aún no sé si se dieron cuenta de que no fue a propósito. La verdad es que el alemán es difícil, lleva bastante tiempo y paciencia aprenderlo porque tiene muchos detalles gramaticales y el vocab ulario es difícil de recordar».