La UE «ajustará» su sistema de alertas alimentarias
Los ministros de Sanidad de la UE acordaron ayer «ajustar» el sistema de alertas alimentarias para evitar que una información errónea vuelva a poner en la picota a un país inocente. La revisión del mecanismo de emergencia, que funciona en Europa desde 1979, fijará requisitos científicos más exigentes para garantizar que las advertencias están bien fundamentadas. El objetivo es que ningún socio comunitario sufra como España una falsa alarma por productos infectados. Los titulares europeos de Agricultura se reúnen hoy para analizar compensaciones a la huerta española.
España acudió a la cumbre de ministros de Sanidad celebrada en Luxemburgo convencida de la necesidad de introducir cambios en el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos. La delegación española logró el respaldo de otras potencias agrícolas como Francia, Italia y Polonia para que la UE revise el funcionamiento del mecanismo. Al término del encuentro, el comisario del ramo, John Dalli, rechazó acometer una «reforma» en profundidad, pero admitió que se plantearán «ajustes» una vez que el brote esté controlado.
Dalli, antiguo ministro en varios gobiernos de Malta, apuntó la dirección en la que podrían ir los futuros cambios. A su juicio, la emisión de alertas a nivel europeo debe estar más vinculada a «pruebas científicas» y no a «cualquier declaración que surja». Aunque evitó criticar a Alemania, a nadie se le escapa que la ministra de Sanidad de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Storcks, señaló a los pepinos españoles como origen de la infección sin contar con análisis concluyentes.