CORNADA DE LOBO
S’il vous plait
Voilá, monsieurs, madames, mademoiselles y lacorrillos: ¡L’année 2012 est ici!... nous sommes tres contents (pero muchísimo)... ¿voulez vous vaseline?... ¿no?... ¡así me gusta!, Iberia racial, a palo seco.
Familiarícese el lector con esta lengua; en este año que aún huele a nuevo y a embalaje no sólo le van a dar por el culo en alemán, sino que estará obligado a hacer «el francés» con el colgajo de l’Europe... cosas y repartos de la Merkel y Sarkozy... ¡¡todo por Europa!!
Pero se le agradece al francés su muleta final en órdenes o indicaciones: s’il vous plait , dicen, «por favor», aunque literalmente es nuestro viejo y barroco si ello os place , si usted gusta . En Francia se oye cada dos por tres y suena elegante incluso en los horrendos altavoces de estación... silvuplé... y ya si te lo dicen con risueña reverencia de minué, el ruego llega a la oreja con perfume y se te caen las bragas.
En estas, Sarkozy le dirá un día a Mariano «pasa, que cenas, s’il vous plait»... (si te place... y si no, con vaselina).
Aquí, en la Iberia viriata, ya no se oye la vieja fórmula del «si usted gusta» al desearle a alguien «buen provecho». Ahora te responden con un seco «gracias», si las dan. También es cierto que, cuando se decía «¿gusta usted?», nadie se atrevería a decir «pues sí» (gorrón), pero al menos cabía el detalle.
Entre el pueblo llano siempre hubo la obligación de convidar con un «¿gusta usted?» cuando se comía en público y alguien saludaba, provechaba o simplemente miraba, cosa frecuente en el campo, en la obra, en el tren, en el almuerzo mañanero o en el taco de la parada... y aunque se rehusaba el condumio, siempre había insistencia en que al menos se tomase un trago de la bota que solía acompañar al refrigerio, pagándose el detalle con la burra atada y un poco de palique.
Y ahora, un supuesto: Sarkozy y Merkel invitan a Mariano a un almuerzo en el Elíseo; llega tarde y ya han empezado; les dice ¡buen provecho! , pero miran al gallego (embargado de emoción, de traje y de crédito) y no le dicen guste usted, s’il vous plait , sino... ¡cucharada y paso atrás!... y Mariano casi pide un traductor para poder explicarle al gabacho lo de... ja, payo, asín te lo tengas que gastar todo en midicinas.