Gente de aquí | El valor de la superación
Terapia sobre dos ruedas
Una veintena de niños con problemas motóricos y deficiencias disfrutan de la estimulación sensorial gracias a la iniciativa de Moteros Solidarios.

Los niños montaron por turnos y circularon por el patio del Antonio Valbuena.
Sergio Pérez Fernández sueña con pilotar una moto de carreras. Una KTM blanca y naranja. Una moto sobre la que sus limitaciones viajen sobre dos ruedas. La terapia que ayer compartió junto a otra veintena de niños con problemas motóricos en la segunda experiencia impulsada por Moteros Solidarios. Una experiencia que pretende convertirse en «Referente nacional a nivel educativo y social, a través del cual todos conozcan los problemas que tienen estos alumnos con deficiencias para asistir al colegio con total normalidad», como expuso el director del colegio Antonio Valbuena. El centro adaptado para estos pequeños en León y San Andrñes, donde se reunieron además otros escolares del Juan del Enzina y de la Asociación Engloba.
La iniciativa convirtió a estos niños, varios de ellos en silla de ruedas o con espina bífida, en los protagonistas ante el resto de sus compañeros, quienes participaron junto a sus familias en una mañana de motor, «sentimientos, actitud y reacciones», como resumió el portavoz de Moteros Solidarios, Ramón Carro. El responsabnle de la gestación de una idea que nació «un día cuando esperaba para hacer una ruta, pasó una madre con un niño de síndrome de Down chiquitín, se fijó en la moto» y le preguntó «si quería subirlo». «Lo subimos, la arrancamos y luego el problema fue para bajarlo. Cuando llegué con los compañeros les conté lo que me había pasado, les pregunté si hacíamos una experiencia con discapacitados y, pese a la cara de loco con la que me miraron, luego ha sido de las experiencias que más nos gratifica». Una terapia de reactivación sensorial y de la psicomotricidad para que Sergio Pérez sueñe con ser motorista.