CORNADA DE LOBO
Cal viva
Tras un César sin la altura de su pedestal, la hilera de los traidores siempre alcanza mejor a solplarle en la nuca.
Quizá Zapatero no tenía previsto este extremo, ni lo imaginaba, pero algunos cuervos que crió buscan ya sacarle los ojos (o bailarle una chacona como hizo doña Carme)... y le picotean no ya por la espalda, sino en un video oficial que han difundido los socialistas «pidiendo perdón» por lo que se hizo mal y por las prodigiosas cantadas zapateras de esos años, aunque es un perdón de plató, se nota que los actores actúan , les falta la sinceridad que conmueve y su desdecirse suena a digodiego... pero si salen ahí es, sobre todo, para enterrar el estigma de Zapatero, ayer ZP, hoy ZeP... en fin, bordan la costumbre farisea de blanquear el sepulcro y, a la vez, entierran con cal viva a ZP para que parezaca un sacrificio expiatorio a los ojos del dios de las urnas.
Borrón y cuenta nueva.
Dijo un alto mando socialista que, al estar estigmatizado, hoy no se esperaba a Zapatero en el homenaje a Felipe González, 17 años después de perder La Moncloa. Mentira con patas, el leonés no puede faltar o enturbia el festejo con intrigas y desaires. Está obligado.
Pero el Gracias Felipe de hoy suena a tedeum tardío o a desentierro del conde Orgaz, pues como a Zapatero ahora, a Felipe también le sepultaron en su día atándole al cuello corras de chorizos. Le hicieron Guadiana que ahora aflora. ¿Le toca? No, le necesitan.
¿Y eso?...
Pues lo de todos: tras perder empleo (trabajo es otra cosa) y crédito político, los socialistas recurren desesperados a la pensión del abuelo Felipe, ja, payo, dainos argo... de eso va esto, de invocar su último prestigio para recomponer el guirigay que se ha instalado en el partido con un Rubalcaba cuestionado, un Tomás Gómez insidioso, un Griñán gruñendo, otra vez Carme atizando, unos larvas 3.0 alborotando el patio y una tristura general que reparte caretas de divorciado en cada asamblea o ejecutiva. Se necesita a todo trance el prestigio y criterio de Felipe, de los seniors... vaya, ¿cebada al rabo?
A Zapatero le supongo tranquilo y dichoso: ahora ya sabe que dentro de 17 años el gran homenajeado será él.