Los operarios ultiman los trabajos en la Capilla Sixtina
La Capilla Sixtina ya está casi a punto para que a partir del próximo martes los 115 cardenales electores elijan al nuevo pontífice y en esta jornada ha sido colocada la chimenea por la que saldrá la ‘fumata blanca’ que anunciará al mundo que la Iglesia Católica tiene nuevo papa.
El Vaticano mostró ayer a un grupo de medios internacionales el lugar donde se elegirá al 266 papa de la historia de la Iglesia, la capilla a la que Juan Pablo II llamó «santuario de la teología del cuerpo humano».
Bajo la atenta mirada del Juicio Final de Miguel Ángel, varias decenas de empleados del Vaticano colocaban las mesas donde escribirán los cardenales el nombre del elegido y las sillas donde se sentarán.
Ya ha sido colocada la tarima en el suelo, para evitar el desnivel existente en la Sixtina, y la estufa que se usará para quemar las papeletas y otra de apoyo, por cuya chimenea saldrá la «fumata blanca» que anunciará al mundo junto el repique de las campanas del Vaticano que hay nuevo sucesor de san Pedro.
Las mesas, muchas de ellas todavía sin ubicar, están siendo colocadas delante de los cortinajes simulados en las paredes laterales y bajo los frescos del siglo XV que decoran esas mismas paredes, obras de Pietro Perugino, Sandro Botticelli, Dómenico Ghirlandaio, Cosimo Rosselli y Luca Signorelli.
Las mesas están cubiertas por una tela de color rojo oscuro. Cada mesa estará ocupada por nueve u once cardenales, según las sillas de madera noble colocadas tras las mismas. En medio de la capilla será colocada una mesa con un atril, sobre el que se colocará el Evangelio.