cornada de toro
De negro y oro
Todo amanece oscuro, la bolsa, la vida... después, noticieros y tertuliantes lo ponen aún más oscuro para que lo veamos más claro (¿es vaselina o anestesia?), porque lo negro, aunque amuele, mola...
Ejemplo: la Kirchner iba de negro... al lado, el papa, de blanco... la Kirchner, qué tía, iba resuelta como mandataria ante súbdito... tan negra iba, que oscurecía ese blanco-nuclear de la sotana del papa, sotana que parece la misma que le dieron (de las tres que tenían preparadas) cuando entró el otro día en la empresa... se ve que se la arreglaron en cuellos y sisas, pero es la misma; y apostaría algo a que se quedará con esa, otro signo de necesaria modestia que quiere exhibir pensando que san Francisco diría El papa feliz no tiene sotanas, como Tolstoi en El hombre feliz no tenía camisa... al Abecé le escandalizó muchísimo el proceder de esta reina Cristina, desde sus aires y sombrero de boda negra-funeral soul a su impertinencia política implicando al papa Bergoglio en la bronca de las Malvinas, che, ¿viste?, vaya golito que iba buscando la señora en la foto... lo coló por la misma escuadra del portal (portería en argentino), golito maradón de mucha pelu, gol de gorra, mano de diosa... en fin, ella y sus belenes... ¿y ese beso final que le dio el papa a la jefa?... los papas nunca besaban a las paisanas... tampoco le gustó nada al redactor jefe y le echó la culpa a ella... ¡¿?!...
También la Merkel fue de negro a saludar al papa recién venida de saquear Chipre, cosa que de antiguo agradeció Roma (y el tedesco pontificio), que vio siempre llena aquella isla de peligros turcos y moros pidiendo un buen espadazo templario y germánico.
Y de negro, Leticia también, como casi todas de los bancos de estadistas... sólo dos o tres iban de blanco total... ¡qué atrevimiento!, insistió el redactor jefe... y pasó a reprochar a la princesa española que llevara una mantilla-velo de blonda negra ¡sin peineta!... ¡coño, tú!, decía, si hasta la roja María Teresa Fernández de la Vogue se puso peinetón para ver a Benedicto XVI... y mira la Cospedal en el Corpus toledano, de negro y oro, mu torera... pues así la Merkel, torera, pero su oro no lo gasta en custodias, lo amasa para Berlín.