Gente de aquí | Santa Claus a granel
Navidad carnavalera
Un centenar de niños, y algún adulto, sacaron del armario el disfraz de Papá Noel para dar la bienvenida a las fiestas en la plaza Mayor de La Bañeza.
Por raro que parezca en los tiempos que corren, la concentración que ayer se vivió en la plaza Mayor de La Bañeza no tenía ningún trasfondo de protesta, ni mucho menos. No se habló de crisis, ni de ERES, ni de falta de liquidez. El único objetivo de los participantes fue disfrazarse de Papá Noel para pasar una tarde divertida, acompañar a la Banda Juvenil de la Escuela Municipal de Música en su pasacalles y dar así la bienvenida a la Navidad. Y es que ya es bien sabido que en la ciudad aprovechan cualquier ocasión para sacar los disfraces del armario y cambiar de identidad. En La Bañeza hasta la Navidad se vive a ritmo de Carnaval.
El rojo y el blanco tiñeron la plaza Mayor, que acogió a un centenar de Santa Claus de corta edad, algún que otro reno y tampoco faltaron los pastorcillos. La mayoría de los participantes fueron niños que disfrutaron de los lindo, aunque los adultos más atrevidos no dudaron en desafiar al frío y decir hola a las fiestas de esta original manera, que promueve la concejalía de Fiestas del Ayuntamiento.
Los alumnos de la Escuela de Música no fueron los únicos que pusieron el ritmo al pasacalles, muchos de los renos y de los Papás Noel bañezanos, algunos incluso con gorro azul y muchos con trenzas, sacaron las panderetas y las maracas de casa para anunciar por la ciudad la llegada de las vacaciones. Ésta ya se ha convertido en una cita tradicional de las fiestas navideñas de La Bañeza, que con esta edición suma seis y sigue ganando nuevos seguidores.
La comitiva salió de la Escuela de Música y fue recorriendo algunas calles de la ciudad hasta llegar a la plaza Mayor. A entrar en calor ayudó la banda, que una vez finalizado el recorrido, se arrancó con los villancicos populares. Los caramelos endulzaron la tarde y así quedó patente que sólo se reivindicó el espíritu navideño. Sin embargo, si hubo gritos, pero sólo para animar y felicitar la Navidad.