LA GRAN FIESTA DE LA MÚSICA
Daft Punk tienen suerte en los Grammy
'Random Access Memories' se corona como disco del año y 'Get Lucky', como mejor grabación. Triunfan también Macklemore and Ryan Lewis, con cuatro premios, y Lorne, que gana con 'Royals', a la mejor canción

Los ganadores de la mejor grabación del año, 'Get Lucky', Daft Punk.
Los Angeles gritó anoche 'Vive la France'. 'Random Access Memories', de Daft Punk, fue coronado por la Academia de Grabación de Estados Unidos con el Grammy como mejor disco del año y 'Get Lucky', su colaboración con Pharrell Williams y Nile Rodgers, fue reconocida como mejor grabación en la 56ª edición de los premios, además de como mejor actuación de dúo o grupo de pop.
Los dos robots del dúo de electrónica galo no fueron los únicos afortunados de la noche, en la que se llevaron un total de cinco premios. Lorde --la joven neozelandesa de 17 años Ella Yelich O'Connor-- se hizo con el Grammy a la canción del año por 'Royals', un tema que, como reconoció su coautor, Joel Little, hicieron "originalmente para dar gratis". La canción también le valió a Lorde el Grammy a mejor actuación pop en solitario.
Hubo sorpresas en categorías como el country, donde Kacey Musgraves llevó su disco 'Same Trailer Different Park' y su canción 'Merry Go Round' hasta lo más alto. Y Macklemore & Ryan Lewis, los hiphoperos blancos llegados desde el estado de Washington, dieron el golpe con 'The Heist' y arrasaron en categorías de rap (canción –'Thrift shop'--, actuación y disco) y fueron elegidos como mejor nuevo artista.
Fue en la actuación de estos últimos durante la parte de los Grammys retransmitida por televisión donde se produjo uno de los momentos más sorprendentes de la noche: antes de que Madonna saliera al escenario para intercalar entre los versos del himno antihomofóbico de los de Seattle Same Love unos de 'Open your heart', Queen Latifah ofició en un momento '33 bodas'.
Maratón de actuaciones
72 de los 82 Grammy se entregan antes de la retransmisión pero cuando las cámaras tienen el piloto rojo la audiencia se busca creando combinaciones interesantes para los números musicales (21 en algo más de tres horas y media).
La gala de anoche arrancó sobre seguro con Beyoncé y Jay Z (premiado por su colaboración rap/canción con Justin Timberlake en 'Holy Grail'). También permitió ver a Ringo Starr con Paul McCartney (premiado con los miembros de Nirvana por 'Cut me some slack' como mejor canción de rock y por la reedición de lujo de 'Wings over America'). Ofreció además una enérgica combinación de Imagine Dragons (cuyo 'Radioactive' recibió el Grammy a mejor actuación de rock) con el joven rapero Kenrick Lamar y de Daft Punk con Stevie Wonder. Unió a Metallica con Lang Lang y a Carole King con Sara Bareilles. Y permitió oír juntos a Willie Nelson, Kris Kristofrerson y Merle Haggard.
'Unorthodox Jukebox' fue reconocido como disco de pop vocal del año y su autor, Bruno Mars, que la semana proxima confirmará su estrellato como artista en el intermedio de la Super Bowl, se lo dedicó a su madre, fallecida el año pasado a los 55 años por un aneurisma cerebral.
Alicia Keys recogió el decimoquinto gramófono de su carrera por 'Girl on Fire' (mejor disco de 'R&B'), Adele el décimo ('Skyfall' fue legida mejor canción para el medio audiovisual) y Rihanna el séptimo ('Unapologetic', mejor disco urbano contemporáneo). Mientras, Led Zeppelin ganaron su primero por 'Celebration Day', la grabación del concierto de su reunión en el 2007.
Treinta días, del grupo basado en Los Angeles La Santa Cecelia, se llevó el Grammy a mejor disco de rock latino. Vampire Weekend ganó con 'Modern Vampires of the City', el premio al mejor disco de música alternativa. Y Black Sabbath se llevó el Grammy a mejor actuación de metal por 'God is Dead?'
Cuando se realizó el homenaje a los músicos desaparecidos en el 2013, junto a lloradas pérdidas como la de Lou Reed o la del homenajeado Phil Everly, se coló Sara Montiel.