Gente de aquí | «¿Frío? Ni gota»
Y Xolas subió a la braña
Aun con la mayor nevada que viera jamás, uno de los últimos ‘brañeiros’ sigue acudiendo a La Fontetsada.

Xolas, una vez alcanzada la braña La Fontetsada, e imágenes de ese día.
«Me levantaba a las siete de la mañana y cogía el caballo y los bidones de la leche. Subía para allá, y desde que llegaba a la braña pues iba a buscar el ganado, lo llevaba para la cabana , luego muñía (ordeñaba), metía la leche en la utsera (especie de nevera artesanal) para enfriarla, echaba los xatos a mamar y a continuación me dedicaba a rozar sendas hasta la hora de comer, y después dormía la siesta. Por la tarde volvía a muñir las vacas y las soltaba en el monte, y para casa hasta el día siguiente, así desde mayo hasta agosto».
Fernando Ruiz Jilo, de Palacios del Sil, apodado Xolas como su hermano, es brañeiru en cuerpo y alma, de los últimos que subían y bajaban desde el pueblo a los pastos de altura, y tan arraigada quedó en él la costumbre —fue su oficio hasta el 2004— que sigue ascendiendo a las brañas palaciegas a pesar de que pocos años como éste viera tanta nieve en ellas. El pasado fin de semana llegó a la que aquí donde sigue vivo el viejo romance leonés llaman La Fontetsada después de cuatro horas de recorrido desde la Braña Pedrosu «y sin raquetas». Otras cinco personas subieron con él para pasar varios días en un paraje de ensueño —las fotos son buena prueba— que nada envidian a la más bucólica estampa alpina.
—¿Y no tenías frío, Xolas?
—¿Yo? ¡Ni gota!