Gente de aquí | Nivel de adicción
Ahora, a desengancharse
Un grupo de emprendedores de Barcelona crea la primera aplicación para teléfonos móviles que ayuda a superar la dependencia de los mismos.

Una mujer sostiene en sus manos un teléfono inteligente, un dispositivo que genera una gran dependencia.
Un grupo de emprendedores barceloneses ha creado la primera aplicación para teléfonos móviles que ayuda a desengancharse de ellos concienciando a su usuario de su nivel real de adicción al smartphone .
La aplicación, que se llama FaceUp y que será presentada oficialmente el próximo día 24, nace, según sus impulsores, con la intención de «ayudar a combatir el preocupante aumento de los malos hábitos derivados de la incorporación de los teléfonos inteligentes a nuestras vidas».
Jugar, comprar, hacer fotografías, informarse o relacionarse son algunas de las infinitas posibilidades que ofrecen los modernos teléfonos inteligentes, y cada vez es más habitual ver a muchas personas en la calle, en transportes públicos, en oficinas, en bares o en edificios públicos con la cabeza gacha mirando fijamente o tecleando, a veces compulsivamente, una pequeña y luminosa pantalla.
«Sin lugar a dudas, la incorporación de las nuevas tecnologías al mundo de la comunicación proporciona grandes ventajas, ha democratizado las oportunidades y posibilidades de millones de personas en el mundo y facilita la conexión», señalan los impulsores de la nueva aplicación. Pese a reconocer que los smartphones son muy útiles en casos de emergencia y permiten un acceso directo a servicios a través de Internet desde cualquier lugar, también es cierto que esta tecnología ha empezado a plantear algunos aspectos negativos causados por un mal uso o por la adicción.
Algunos ya han bautizado como ‘phubbing’ el acto de relegar a quien nos acompaña y prestar más atención al smartphone u otros dispositivos móviles.
Los expertos aseguran que un 71% de usuarios de teléfonos inteligentes de edades comprendidas entre los 18 y 45 años sufre algún tipo de dependencia del móvil. En los adolescentes, además, las cifras de adictos alcanzan prácticamente el 85%.