COSA DE AQUÍ
La plaza se baja del torno
La Feria de Alfarería cierra cuatro días de intensa actividad con la entrega al Ayuntamiento de la pieza gigante modelada a lo largo del evento

Miguel Ángel González, Tomás Gallego y el alfarero Santiago Gallego, junto al jarrón elaborado en la plaza
La Feria de Alfarería cerró ayer sus puertas tras cuatro jornadas de intensa actividad donde los talleres para los niños o las demostraciones en vivo centraron parte de la atención, igual que los veintidós puestos habilitados en la plaza Mayor, que dieron color a esta cita con solera que La Bañeza dedica a la cerámica, con presencia de alfareros de Castilla y León, Andalucia, Castilla La Mancha, Galicia o Extremadura.
El evento, que ya suma 28 ediciones y que en esta ocasión se ha sacado de la programación de fiestas de forma puntual, paró el torno después de que se hiciera entrega al Ayuntamiento de la pieza gigante de barro que el alfarero de Carbajal de la Legua, Santiago Gallego López, modeló en directo a lo largo de las cuatro jornadas, bajo la atenta mirada de quienes estaban en la plaza Mayor, su taller durante estos días. La inauguración de la feria coincidió, precisamente, con la elaboración de las primeras trazas de este jarrón decorativo, al que ahora sólo le queda secar del todo al aire para pasar por el horno y ser grabado.
En directo
«Ha sido una tarea bastante complicada», reconoció el autor, que explicó que tras hacer la base y cada una de las partes para que la pieza fuera tomando forma y cada vez más altura, se modeló la boca y los detalles. Además, se ha repasado para que quede completamente lisa y compacta.
Inicialmente, el jarrón, de aproximadamente un metro de alto, se expondrá en el Ayuntamiento y después se estudiará hacer una muestra con diferentes piezas de ésta y otras ediciones de la Feria, que en esta ocasión ha contado con buen ambiente y la atención de vecinos y visitantes, además de registrar números positivos, gracias, en parte, a no compartir protagonismo con otras propuestas.