Una nueva técnica convierte cualquier sangre en universal
Científicos canadienses crean una enzima que limpia los grupos A y B y los hace 0.

La nueva técnica aún necesita mejoras.
Un equipo de investigadores canadienses ha creado una molécula que puede transformar casi cualquier grupo sanguíneo en universal. Su técnica, que aún necesita mejoras, abre el camino para lograr que cualquier donante pueda ayudar a aquel que lo necesite. Sin las restricciones biológicas que existen en la actualidad. Y aunque sus pruebas han sido sobre todo con sangre, sospechan que también podría hacer más flexible el trasplante de órganos .
No está claro el motivo, pero los humanos se pueden separar en cuatro grupos sanguíneos. A, B, 0 o AB. Cuál tiene cada uno depende de si sus glóbulos rojos —las células que transportan el oxígeno por el cuerpo— tienen, o no, una molécula de azúcar concreta en su exterior. Su presencia es inocua entre los que la portan, pero causa problemas de incompatibilidad en las trasfusiones. Si una persona recibe sangre con un azúcar que no es el suyo, su sistema inmunitario la identificará como un agente externo y la atacará. La reacción adversa puede ser fatal.
En detalle
Los glóbulos rojos de los seres humanos con grupo sanguíneo 0 no tienen ese azúcar. Su sangre, por tanto, no puede provocar reacciones adversas entre los que la reciben. Hace al menos tres décadas que hay equipos de científicos que intentan encontrar una técnica que permita eliminar el azúcar en cuestión —ya sea A, B, o AB— y transformar cualquier sangre humana en universal. La propuesta de los científicos canadienses permite hacerlo, con algunas limitaciones, pero sobre todo abre un camino para convertir esta idea en una técnica viable. «Las trasfusiones de sangre son de una importancia crítica en toda clase de procedimientos médicos, pero la presencia de antígenos en los glóbulos rojos obligan a hacer una clasificación cuidadosa de la sangre antes de usarla en una trasfusión», aseguran los investigadores. Se decantaron por buscar enzimas, unas proteínas capaces de acelerar reacciones químicas dentro de un ser vivo, que fomentasen que las células de la sangre perdiesen el azúcar que las vuelve incompatibles. Ya existían algunas, poco eficientes, y se dedicaron a mejorarlas.