A LA ÚLTIMA
¡Maldito parné!
E n Marbella hay gente que apenas si recuerda los nombres de los cabecillas de la operación Malaya, salvo que pronuncies el de la famosa tonadillera Isabel Pantoja o el del ex alcalde Julián Muñoz. A toro pasado, con Julián e Isabel en la cárcel, despreciados por quienes se decían ser sus amigos incondicionales, me pregunto si les habrá merecido la pena cometer los delitos que cometieron. Decía mi abuelo que no hay peor ciego que el que no quiere ver. De ahí que ni a Roca, ni a Maite Zaldivar -la de las bolsas de basura debajo de la cama-, ni a la tonadillera, ni al ex alcalde se les pasara por la cabeza que podrían acabar con sus huesos en la cárcel. Pero la justicia, aunque lenta es segura y el desenlace no pudo ser peor para todos ellos.
A Julián, la enfermedad le esta pasando una factura muy cara. Según el cuadro médico padece «pluri patología», con cardiopatía isquémica, hipertensión, diabetes, insuficiencia venosa crónica, infartos lacunares, ictus sin secuelas neurológicas y artrosis cerebral. Razón por la cual, la juez de vigilancia penitenciaría le ha concedido el tercer grado, convencida como está de que existe riesgo de muerte.
La salud de Isabel también se ha resentido en los últimos días de manera que ha tenido que ser ingresada en un centro de salud de Sevilla, con el fin de hacerle un chequeo antes de su ingreso en prisión. En definitiva, dos vidas echadas a perder en su afán por conseguir más y más dinero, como si no hubieran tenido bastante con lo que cada uno individualmente ganaba. Ella con sus conciertos y con su prestigio intacto, él como lo que ha sido siempre: un chico listo, astuto, trabajador y simpático. Pero no, quirn aspiraba a ser el rey del mambo no se podía conformar con un destino cualquiera. De ahí que pusiera sus ojos en una cantante famosa, muy famosa, tanto dentro como fuera de los escenarios, y lo suficientemente ambiciosa como para llegarse a creer que sería alcaldesa de Marbella. De una Marbella que diez años después de aquel saqueo, ha pasado página y hoy bulle de alegría, de propuestas culturales para todos los públicos y todos los bolsillos.