Basterra: «No sedé a Asunta; ella era lo que más quería»

Basterra responde a las preguntas del fiscal.
Altivo y desafiante, haciendo gala de conocer el sumario y, sobre todo, de rebatir los indicios que fundamentan su acusación, Alfonso Basterra se presentó ayer ante el jurado popular como un padre comprometido con su familia. En un interrogatorio de más de cuatro horas, este ex periodista de 51 años se exhibió como el bastón de apoyo de una depresiva Rosario Porto, la ex mujer con la que nunca dejó de relacionarse, y el sustento de su hija Asunta Yong Fang, «lo que más quería en la vida», aseguró. A diferencia del largo interrogatorio que hizo el jueves a Porto, el fiscal Jorge Fernández de Aránguiz cambió de estrategia con Basterra. Comenzó a preguntarle «en caliente», directo al grano, sin contemplaciones, sobre la tesis de las acusaciones de que fue él quien orquestó y ejecutó la sedación de la niña para matarla luego por asfixia.