PATRIMONIO FUERA DE LEÓN
Una lápida leonesa en el paseo marítimo
Extraen de una acera de Altea, en Alicante, una estela de 1448 originaria de Ruiforco y llevada allí hace 46 años

Momento en el que técnicos y responsables observan la valiosa lápida una vez extraída. DIEGO COELLO/ DIARIO INFORMACIÓN
e. gancedo | león
¿Qué hacía una lápida sepulcral leonesa, de mediados del siglo XV, en pleno paseo marítimo de Altea, provincia de Alicante? Es la inusual y un poco inquietante pregunta a la que se enfrentan estos días los técnicos del Museo Arqueológico de aquella capital levantina después de que unas obras de adecuación de la primera línea de playa descubriesen un gran fragmento de piedra con una efigie cincelada en su superficie y que, después de limpiada y llevada a la citada entidad, reveló su leyenda: «Aquí yace Ynes Alvarez, mugier que fue de Rodrigo Alonso del Toral de Lope, caballero».
El hallazgo causó gran interés en los medios valencianos, que informaron ampliamente de este insospechado ‘vecino’ y de las investigaciones llevadas a cabo en el museo para esclarecer su origen. Según cuenta el diario Información, la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, explicó que la estela data de 1448 y que fue encontrada semienterrada en el jardín del edificio de apartamentos Novaltea.
Y aquí viene lo rocambolesco: la pieza habría sido trasladada hasta Altea, hace 46 años, por el entonces entrenador de baloncesto del Real Madrid, Pedro Ferrándiz, «para depositarla en el jardín de la casa del ex alcalde José María Planelles», avanza Informaciones. Como también recuerdan que sobre la estela existe un estudio elaborado en 1988 por el catedrático de la Universidad de Alcalá Carlos Sáez Sánchez en el que sostiene que fue encontrada «semienterrada cerca del cauce del río Torío, al norte de León, por Pedro Ferrándiz en un hallazgo casual».
Ribera en la que se encontraba el importante monasterio, hoy desaparecido, de San Julián y Santa Basilisa de Ruiforco, y de cuyo claustro los expertos del Museo Arqueológico creen que procede la lápida. «Allí se conservará hasta conocer su destino: enviarla a León si la reclaman desde esa ciudad o depositarla definitivamente en el museo», escribe el periodista alicantino.