León sigue la Ruta de la Seda
Una exposición resalta los paralelismos entre el románico español y el arte chino.

La muestra vincula los frescos de las iglesias románicas españolas con el arte de la ciudad china de Dunhuang. R. CAÑAS
RAFAel CAñas | pekín
El románico español, en especial el de la Real Colegiata de San Isidoro de León, y el antiguo arte budista de la Ruta de la Seda china tienen muchos puntos comunes, una sorprendente relación que abarca desde las raíces históricas de su expansión hasta similitudes formales y de estilo.
La exposición Cartografía de los caminos. Dunhuang y el románico en la Península Ibérica expone desde esta semana en la sede del Instituto Cervantes en Pekín estas similitudes y se centra en concreto en los frescos de las iglesias románicas del norte de España y en las pinturas murales y esculturas del conjunto monumental de Dunhuang. En las afueras de esa ciudad al extremo occidental de la provincia de Gansu (noroeste), en las llanuras de la estepa y ya en la frontera con Xinjiang, están las cuevas de Mogao, con cerca de 400 templos y salas excavadas a lo largo de diez siglos que albergan innumerables pinturas murales y esculturas. Dunhuang, que era inicialmente un puesto fronterizo creado en el siglo II para proteger las caravanas de la Ruta de la Seda, se convirtió en un punto de propagación del budismo, una religión a su vez venida desde India.
Igualmente, el románico llegó a España desde Francia por el Camino de Santiago y se extendió desde el punto natural de entrada, el Pirineo, hasta los templos y monasterios siguiendo la ruta jacobea y en paralelo a la ruta comercial que le siguió.
«El nacimiento de Dunhuang y del románico ibérico es consecuencia de las rutas comerciales y de los centros religiosos», explica Isabel Cervera, directora de la sede madrileña del Instituto Confucio y profesora de Arte Asiático en la Autónoma de Madrid.
La exposición muestra fotografías, mapas y otros elementos para comparar y conocer ambos fenómenos artísticos. Porque los paralelismos, aparte del germen religioso-comercial de ambos fenómenos artísticos, se refieren a los motivos decorativos, la iconografía o los simbolismos. Así, la forma en que se pintaron las bóvedas del Panteón de los Reyes de San Isidoro muestra un gran parecido con los frescos de algunas de las grutas de Dunhuang. Grecas, motivos vegetales o la forma en que se muestran los pliegues de la ropa ofrecen similitudes, recordó Cervera.