La nueva democracia: León 2.0
La irrupción de las redes sociales ha cambiado la manera de ser del ciudadano. Internet selló la tumba del aislamiento y se ha convertido en un altavoz de la agitación y los movimientos sociales. León no es una excepción. Tras el espejo, hay una nueva ciudad digital en la que las ideas bullen y consiguen hacerse virales.

Imagen de la performance ‘Todos los nombres’, que se celebró el año pasado en la explanada de San Marcos. SECUNDINO PÉREZ
cristina fanjul | león
Hay ocasiones en las que una pequeña perturbación puede cambiar una sociedad. Pasó en Holanda hace medio siglo. Los provos, una contracultura que atacaba las estructuras sociales del Estado, inició un ataque consciente y racional a las estructuras del Estado y logró despertar a una sociedad rígida y conservadora con preguntas y sentido del humor. Una de sus iniciativas, el Plan Blanco de Bicicletas, proponía expulsar a los coches, nocivos para el medio ambiente, del interior de las ciudad para ser reemplazados por bicicletas. En poco tiempo, las bicis se convirtieron en el nuevo rostro de Holanda.
Con la llegada de las redes sociales, León ha asistido al nacimiento de numerosos grupos que reivindican una nueva ciudad a través de iniciativas basadas en la economía colaborativa. Es el caso de los provos leoneses que, a través de la bici crítica, pretenden modificar el modelo de ciudad y de movilidad urbana basado en el vehículo de motor. ¿Cómo? A través de lo que ellos denominan masa-crítica, una celebración mensual ciclista para festejar y reivindicar el uso de la bici como medio de transporte. En León, la concentración se realiza el último jueves de cada mes en Guzmán.
FLVC y PLC
Uno de los mayores ‘agitadores’ culturales de la ciudad es Yago Ferreiro. El escritor fue el artífice de un happenning digital que logró que este año se haya convocado el concurso para elegir el cartel de las fiestas de San Juan. La iniciativa, que se articuló a través del Frente de Liberación Visual Ciudadano, logró que alrededor de 150 ilustradores enviaran carteles alternativos al oficial. «Nuestro argumento siempre fue el mismo. Se trataba de un motivo ético, no estético, porque el cartel era tan sólo un síntoma. A nosotros nos llegaron a ofrecer dinero si cerrábamos la página. Lo que te demuestra lo que nos ocurrió es que cuando inicias este tipo de iniciativas, te metes en un jardín del que no sabes cuándo saldrás. León es un territorio complejo para ejercer la crítica. Es demasiado pequeño y hay mucha gente que se siente amenazada», destaca Ferreiro.
Estos días, la página de Facebook de Yago ‘Belmondo’ se ha transformado en el estandarte del Partido Liberal Ciudadano, una iniciativa con la que trata de lograr que la fiesta de El día del Watusi, que este año cumplirá su tercera edición, pueda finalmente llevarse a cabo. «El PLC forma parte de la trama del libro que da nombre a la fiesta. Una broma metaliteraria que tiene mucha más miga de la que parece. Pero, para eso, hay que leerse el libro. El caso es que ayer mismo, los tres afiliados del partido enviaron al Ministerio de Interior sus líneas programáticas con el objetivo de nacer a la res pública. Será, o no, una vida efímera, puesto que su objetivo es conseguir que los concelebrantes puedan reunirse el próximo día 15 de agosto. «Si no podemos hacer los conciertos y ofrecer las charlas que tenemos programadas, todo se convertirá en un happenning, porque la ley nos ampara el derecho de reunión». Y es que Yago Belmondo lamenta las trabas administrativas que hay que sortear para sacar adelante un proyecto. «Todo eso lleva a una importante desactivación social porque está claro que para sobrevivir en una ciudad como esta es mejor estar callado», explica.
Juan Luis García, el promotor de la Orquesta de las Juventudes Musicales de León y uno de los profesionales que más activismo social ha desarrollado en los últimos años, precisa que hoy más que nunca es necesario recurrir a la prensa y a las campañas virales para hacerse visible y movilizar a los ciudadanos. Él es uno de los responsables de que el Conservatorio siga donde está. «La gente está harta de que la administración funcione con parámetros que no tienen mucho que ver con el interés ciudadano», asegura, al tiempo que admite que la acción ciudadana le ha sorprendido. «Hay gran cantidad de personas que quieren recuperar la ciudad y es muy de agradecer porque León es un lugar con todas las posibilidades del mundo. Sólo necesitamos interés».
Miriam Vega destaca que la red da paso a que hablen cuerpos que no siempre tuvieron la posibilidad de hablar, ya sea por su condición social, de género o por su disposición económica. «En mi práctica artística siempre hay un posicionamiento crítico- activista para visibilizar cuestiones que rompan un poco la normatividad, y que nos hagan cuestionarnos a qué fracturas están sometidos nuestros cuerpos», destaca. Una de las propuestas de Miriam Vega que han necesitado de conexión para llevarse a cabo se tituló Ojos de pescado/cucharas de palo. En ella, el visitante entraba un baño para personas con diversidad funcional (la palabra minusvalido permanecía tachada). Se vendaban las manos con cucharas de palo y se fotografiaban para subir su autorretrato al hashtag #miriamvega.
El año pasado, Luis Melón tuvo la idea de conmemorar el Día internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas y los represaliados. Fue el 12 de septiembre en la explanada de San Marcos. Cientos de personas acudieron a la llamada del artista y escribieron en el pavimento con tiza los más de seis mil nombres de presos recluidos en el campo de concentración. Con ello, Melón pretendía mostrar la desidia de la administración con los represaliados, las fosas y, en general, con la memoria histórica. Pero, al tiempo, demostraba que no hace falta el bronce para que los recuerdos sean perennes. La memoria colectiva también es una manera de creación colaborativa.
