La pequeña Juno ya desafía al rey Júpiter
La nave de la Nasa entra con éxito en la órbita del planeta, se adentrará en sus nubes y comenzará a enviar información.

Imagen de la Nasa de la nave Juno llegando a la órbita del plantea Júpiter. NASA
álvaro soto | madrid
Juno apenas va a tener un par de días de descanso. La sonda de la Nasa llegó a Júpiter la pasada madrugada, a las 5.53, hora peninsular española, comenzó a orbitar y pasó a modo seguro para que los técnicos de la agencia espacial comprueben que todo está en orden. Pero ahí se acaba el parón, porque está previsto que en el plazo de 48 horas despierte y envíe las primeras imágenes. En octubre, una vez calibrados los instrumentos científicos, comenzaría a cumplir su misión, que no es otra que captar información del planeta más grande y más misterioso, del Sistema Solar. «Los científicos creen que la exploración de este planeta proporcionará herramientas para conocer el origen y la expansión del universo. La Nasa espera poder comprender «cómo se formaron los planetas gigantes y el papel que jugaron en la formación del resto del Sistema Solar». Los investigadores piensan que Júpiter pudo ser el primer planeta en formarse porque contiene los mismos gases ligeros, sobre todo hidrógeno y helio, que el Sol, un indicio de que pudo ‘nacer’ cuando el Sistema Solar era muy joven.
Además de su origen, otros secretos de Júpiter que Juno desvelaría son su campo magnético, sus auroras, la cantidad de agua y amoniaco que almacena su atmósfera y sus masivos cinturones de radiación.
La aspiración de desentrañar los misterios de Júpiter ha desvelado a los científicos durante décadas. La Nasa ha enviado nueve naves a Júpiter, pero Juno es la tercera gran misión a este planeta. En 1974, la sonda Pioneer 11 sobrevoló el imponente astro y en 1995, la nave Galileo pudo entrar 200 kilómetros en la atmósfera hasta ser destruida por las altas presiones y la temperatura. Eso sí, después de enviar información muy valiosa sobre la composición química y la meteorología de Júpiter.
Durante los próximos 20 meses, la pequeña nave, que con su paneles desplegados tiene el tamaño de una pista de baloncesto, volará 37 veces alrededor de Júpiter.