LA 'CONTRA' DEL DIARIO
Jack Daniel’s cumple 150 años
La destilería sigue fiel a su fórmula original y a su lugar de nacimiento, donde todavía sigue rigiendo la Ley Seca.

El actual máster de Jack Daniel’s, Jeff Arnett, posa en la destilería en Lynchburg, pequeño pueblo de Tennessee. JORGE MUÑIZ
jorge muñiz ortiz | dublín
La destilería Jack Daniel’s celebra este año sus 150 años, convertida en el principal fabricante norteamericano de whisky, fiel a su fórmula original y a su lugar de nacimiento, Lynchburg, un pequeño pueblo de Tennessee donde aún hoy rige la Ley Seca. «Si piensas en todos los desafíos que hemos tenido en América y todas las empresas de whisky que no sobrevivieron la etapa de la prohibición, las probabilidades no eran muchas, así que cumplir 150 años es grandioso», dijo el actual máster de la destilería, Jeff Arnett. Este empresario es la séptima persona que ostenta dicha posición, en su día inaugurada por el propio Jack Daniel (1850-1911), el menor de diez hermanos y quien arrancó con la destilería en el año 1866 en Lynchburg, una pequeña ciudad en Tennessee de tan sólo seiscientos habitantes que aunque parezca mentira no permite la venta de alcohol.
Daniel fue una persona terca, que se empeñó en reproducir la receta del whisky que aprendió de Dan Call, un pastor religioso que producía su propio licor, según contó hoy a Efe el historiador de la empresa, Nelson Eddy.
Cuando su congregación le hizo elegir entre ambas actividades, Call vendió la destilería a Daniel, que decidió ponerle su propio nombre y trasladarla a un enclave en el que podía aprovechar el agua del manantial Cave Spring, uno de los seis ingredientes del famoso whisky, el más vendido en Estados Unidos.
Por entonces, entre los años 1860 y 1880, existían al menos quince fábricas de whisky en Lynchburg, pero la de Daniel ya era la más cotizada por su sabor, pues este dejaba madurar el licor en barriles, suavizándolo con un carbón que aún se produce en la misma refinería.
Hoy día Jack Daniel’s fabrica incluso sus propios barriles de crianza. Lo hace en el estado de Alabama, unos ochocientos diarios, y los vende incluso a empresas escocesas e irlandesas. Además de ser el primer habitante de Lynchburg en tener su propio automóvil, con las ganancias que obtenía Daniel llegó a construir dos bares en Lynchburg.