«Crear algo bueno que no existía»
El novelista estadounidense Richard Ford, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2016, celebró el privilegio que supone para un escritor hacer, con la ayuda de la imaginación, «que sucedan más cosas», acrecentar la riqueza de las posibilidades humanas y «aportar alegría».
En su discurso hizo una reflexión sobre la función de la literatura y de la «tarea poética» del literato de acrecentar el número de cosas que pueden concebirse, lo que convierte su oficio en una vocación «gozosa». Los escritores son, a su juicio, «optimistas natos» que viven de su vocación de crear para los demás «algo bueno que antes no existía» aunque en su caso, ha lamentado, su fallo es que la excesiva gravedad de lo que ocurre en el mundo actual no le predisponga demasiado a la alegría. Estas circunstancias, apuntó, hacen «aún más necesarios los actos de la imaginación encaminados a inventarla» en una vida llena de infortunios.