Gestación subrogada altruista
Ciudadanos copia el modelo de ‘vientres de alquiler’ de Canadá Rivera pide «valentía» para permitir el voto en conciencia a su propuesta de ley presentada en el Congreso.

Albert Rivera y la diputada Patricia Reyes, ayer. JAVIER LIZÓN
rosario GOnzález | madrid
«Una norma garantista, prudente y altruista». Es la propuesta de ley que ha puesto Ciudadanos sobre la mesa para legalizar la gestación subrogada en España. El proyecto, presentado este martes por Albert Rivera, plantea entre otras cosas que la mujer gestante sea mayor de 25 años —la misma edad que se exige para adoptar—, haya sido madre de un hijo anteriormente, demuestre una renta mínima y solo se pueda someter a este método en dos ocasiones. También establece que los demandantes agoten previamente otras vías para gestar un hijo antes de acudir a esta técnica de reproducción.
Ciudadanos, único de los cuatro grandes partidos que ha puesto sobre la mesa una propuesta de legalización para esta práctica, ha desgranado una de las cuestiones más peliagudas del debate, la económica. Según explicó Rivera, su propuesta establece un modelo altruista similar al de Canadá, esto es, fijando una compensación económica para la mujer gestante que cubra los gastos derivados del embarazo, pero que no constituya «un sueldo».
Por ello, se exigirá a la mujer gestante que acredite una situación socioeconómica y familiar «estable», demostrando una «renta mínima» aún por definir, para garantizar que «nadie se acoge a esto por motivos económicos», según ha explicado el líder de la formación naranja.
En Canadá, modelo que inspira la propuesta de Ciudadanos, la gestación subrogada está permitida siempre y cuando tenga una finalidad altruista. Esto supone que la gestante no puede recibir una compensación económica por gestar, aunque los padres «intencionales» deberán hacerse cargo de los gastos que puedan derivarse del embarazo y que incluyen conceptos como los medicamentos y los suplementos vitamínicos, la ropa premamá, los desplazamientos a las consultas médicas o la compensación por pérdida de días de trabajo por cuestiones relativas al embarazo.
La ley canadiense exige que la gestante justifique debidamente estos gastos para obtener el reembolso por estos conceptos y fija un pago máximo de 22.000 dólares canadienses (alrededor de 14.800 euros).
Además, la justicia canadiense considera como delito ofrecerse a pagar una compensación económica a una mujer que alquila su vientre.