Más dulce cuanto más jóvenes
Sin embargo, hay «notables diferencias» en el cumplimiento de las recomendaciones de la OMS relativas a la ingesta de azúcares dependiendo de la edad. «El aporte de azúcares intrínsecos es mayor en las poblaciones de mayor edad, mientras que el consumo de azúcares añadidos es superior en edades más tempranas y en especial durante la adolescencia, llegando en este tramo de edad al 10% de la energía total consumida». En concreto, un 58,2 % de la población infantil (9-12 años) cumple con la recomendación de la OMS, mientras que en los adolescentes (13-17 años) el cumplimiento es menor (52,6 %), especialmente entre las mujeres (46 %), frente a los hombres (56,2 %). En lo que respecta a los adultos (18-64 años) y personas mayores (65-75 años), el porcentaje de población que cumple la recomendación de la OMS de realizar una ingesta de azúcares añadidos inferior al 10 % se sitúa en un 76,7 % y 89,8 % respectivamente.