RETRATOS CALLEJEROS ESTATUA VIVIENTE Una rumana en León
La agitada vida detrás de una mujer inmóvil

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carmen tapia | texto
Marciano | foto
Inmóvil, repasa su salida de Rumanía con su marido y su hija, con la que espera reunirse pronto. Siguió el sueño del dorado que está todavía por encontrar. En la espera, se cubre la cara de blanco todas las mañanas y se pone un traje de princesa, el segundo que tiene porque el anterior se lo robaron. Deja la chabola en la que vive con su marido, se pinta una sonrisa y soporta en una esquina el frío y el viento durante tres horas y media al día. «Hay que comer. Mi marido pide en la calle y yo prefiero ponerme este precioso vestido». Sueña con otro mundo y no quiere dar muchas explicaciones del que aparece cuando se lava la cara y se quita el traje de soñadora con el que, a sus 37 años, aguanta quieta para llevar 15 euros a casa.