Sudán espera la carrera de León
Un millar de. jóvenes sudaneses acuden al centro educativo de Maban, gestionado por la Fundación Entreculturas, gracias a la ayuda económica aportada por León procedente de actividades como la carrera nocturna..

Jóvenes sudaneses a los que llega la ayuda que Entreculturas recoge en las actividades que se desarrollan en León. ÁNGELA WELLS / JRS
carmen Tapia | león
Un millar de jóvenes sudaneses pueden ir al colegio gracias al dinero que reciben procedente de León recaudado por Entreculturas, la oenegé del servicio Jesuita a Refugiados en África del Este. León envía 10.000 euros anuales a la gestión de un proyecto que mantiene su actividad con un presupuesto anual de 45.000 euros. La mayor parte de la aportación económica que envía León procede de la recaudación de la carrera que Entreculturas organiza desde hace siete años y que vuelve a repetir el 17 de febrero en horario nocturno. La carrera, que presentaron ayer los responsables de Entreculturas y el concejal de Deportes, José María Benito, recorrerá también las calles de Córdoba, Zaragoza, Madrid, Málaga, Logroño, Valladolid, Cádiz, Sevilla, Úbeda, Santander, Barcelona y Las Palmas de Gran Canaria.
«Es la segunda vez que decidimos enviar el dinero de la carrera al proyecto de Sudán del Sur, algo inusual en nuestra política, pero creemos que la situación del país lo merece», asegura Pablo Redondo Jiménez, leonés trabajador de Entreculturas para los proyectos de Castilla y León.
Concienciación
El objetivo de Entreculturas en León es visibilizar el trabajo de la organización en la ciudad y concienciar a la ciudadanía sobre los conflictos políticos y las guerras que, como en el caso de Maban, situada en el extremo nordeste de Sudán del Sur, acoge desde finales de 2011 a 135.000 personas refugiadas huidas de Sudán como consecuencia de los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) y el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (Spla-N). Otras 15.000 personas de la comunidad de acogida se encuentran en situación de extrema necesidad como consecuencia de los enfrentamientos y la violencia de la zona. «En este contacto fronterizo conviven personas refugiadas, desplazadas internas y personas retornadas en situación de extrema vulnerabilidad y sin apenas acceso a servicios básicos», explican a este periódico desde la oenegé.
Desde la independencia en 2011, la violencia se ha recrudecido en Sudán del Sur. Se estima que alrededor de 1,6 millones de personas están refugiadas en países vecinos, casi dos millones se encuentran en situación de desplazamiento interno y unos 5, 8 millones necesitan asistencia humanitaria. «Todos estos años de guerra han colapsado la economía del país provocando que la población local no pueda permitirse comprar los productos básicos en los mercados locales».
El proyecto en el que colabora León se centra en la generación de capacidades y la formación de la población más vulnerable. La población beneficiaria de esta intervención está integrada por estudiantes de educación infantil y primaria y docentes de las escuelas atendidas.