Diario de León
Publicado por
GARCÍA TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

Uno que entró con nosotros el otro día en el Palaciu d’Eventus (borra lo de Congresus) se nos estremeció en el acto nada más pisar el umbral y contemplar las largas paredes de solo cristal que flanquean la inmesa estancia de techo en las nubes (calentalu n’inviernu va costate una mina, rapaz, le dijo a Octavito delatando ser pallá de Pajares), inmensas paredes de cristales en rectángulos coloreados, modo Musac, cuyos arquitectos lo copiaron a su vez sin disimulo del palacio de congresos de Montreal, primero en desmesurar esto de forrar edificios con cristal de colorines... pero no fue esa manía ni el repetir (virtud de toda morcilla) lo que le metió la estremecedura en el cuerpo a nuestro acompañante, no... fueron los colores elegidos para esa cristalera descomunal... en el Musac tiraron de catálogo pantone y metieron tonos a esgalla, pero en este caso el arquitecto -un francés que se apellida Perrault como el de los cuentos- sólo nos mete dos, el rojo y el amarillo, siempre alternándose, con lo que de forma inequívoca se sugiere automáticamente la cuatribarrada, la bandera catalana, así que las dos grandes paredes parecen un mar de esteladas haciendo la ola en una grada furiosa y pitadora (¿qué ye estu, ho?, ¿un Camp Nou plagau d’indenpendentistes?, dijo el estremecido)... y tenía razón, desde entonces ya no podemos dejar de ver esteladas en esa monótona cristalada, no hay modo de huir de esa nítida impresión... ¿es León gritando en cristal ¡ya semos Cataluña! por darle una alegría al Gaudí que maltratamos?...

Ahora Peláez teme que a los cazurros culés les flipe el fastuosu recintu cuatribarrau, estelau, y pidan vez (a que se la dan) para celebrar ahí las copas o ligas del Barsa, completando lo suyo con la vecina fuente de Guzmán que es su pilón pilonero para esas alegrías... y ruidos... en fin, apabulla ahí la cuatribarrada en secuencia infinita.

Naturalmente, al salir, Peláez se atiesó marcial como mosso en galas y entonó en plan segador el «Cazurrandia trionfant tornará a ser rica y plena»... que lo valiente no me quite lo cortés, dijo... aquí se viene a segar.

Y verdes las están segando.

tracking