Tranquilo, estable y sin altibajos emocionales
Tiene un perfil de personalidad muy adecuado para las relaciones sociales, fundamentales en la actividad política. La sonrisa siempre lista dice mucho de su buen carácter y le ayuda a empatizar con los ciudadanos. Normalmente, todos preferimos estar con personas afables, y la afabilidad se manifiesta sobre todo a través del comportamiento no verbal: una expresividad positiva y gestos suaves y circulares. Éste es el caso del alcalde de León. Anda rápido y habla con fluidez, aunque abusa de la muletilla «bueno, pues», lo cual resta fuerza a su verbalización. Tiene un moderado contacto visual (ojos a ojos) con el interlocutor: al hablar desvía con una frecuencia media-alta la vista de los ojos de su interlocutor, lo cual es característico de personas tranquilas y estables, sin altibajos emocionales. Tiene una gesticulación abundante, aunque suave y circular.