Sin libro, sin móvil y con mucho arte
La educación artística se viene arriba en La Virgen. Unas asignaturas relegadas en el curriculum escolar, Plástica y Música, sacan la cabeza en el CEO Camino de Santiago de La Virgen del Camino con un proyecto innovador y colaborativo..

El mural abre horizontes artísticos en el CEO Camino de Santiago. JESÚS F. SALVADORES
‘Con mucho arte’ es el título de un proyecto educativo que usa la educación artística para enseñar geografía, historia, matemáticas, lengua... y sobre todo para experimentar la expresión artística en primera persona y en grupo. En el CEO Camino de Santiago, el alumnado de 6º de Primaria, ha asistido a clases de Plástica y Música pintando un mural, bajo la dirección de Alejandro Saénz de Miera, en un taller en el Museo Thyssen de Madrid y viendo en directo el musical Billy Elliot.
Agotaron el programa del libro en el primer trimestre y durante el segundo y el tercero se han acercado a todos los lenguajes artísticos «de manera tangible». explican Fermina Bardón, Patricia López y Ana Rodríguez.
Música y Plástica tan solo tienen una hora lectiva a la semana, respectivamente, en el curriculum escolar. «Queríamos poner en valor estas la Educación Artística que creemos que está degradada en la ley y al mismo tiempo trabajar con otras de manera interdisciplinar», añaden. Ana Rodríguez lo planteó a bocajarro: «Si tenemos consumidores de fútbol ¿Por qué no podemos tener consumidores de cultura, teatro, opera, etcétera?».
Despertar el interés por la cultura a través de una enseñanza activa e inclusiva ha sido el motor de este proyecto que ahora exhibe sus resultados en los pasillos de este colegio que se ha quedado pequeño en uno de los municipios con mayor proporción de población infantil en la provincia.
Ha sido un «cambio radical». El alumnado es partícipe del proceso de aprendizaje en dos idiomas, castellano e inglés, y con muchos frentes de conocimiento que «retienen mejor».
Además, incorpora la perspectiva de género y rescata la memoria de mujeres artistas que empiezan a sonar en el siglo XXI pero quedaron relegadas en la historia, cuyos nombres quedarán grabados a pie de mural.
Y aún fueron más allá. Retaron al alumnado a romper los estereotipos de género en disciplinas artísticas como el ballet clásico, que aunque cuenta con una nómina de hombres famosos apenas es practicado por los niños.
Algunos alumnos se negaron a ir a la clase de ballet... Hasta que vieron la película de Billy Elliot, en la que un niño se enfrenta a los roles de género por su pasión por el baile clásico. El ambiente, una familia de mineros ingleses, no puede ser más hostil. Pero consigue su sueño. De fondo, la triste epopeya del carbón, que llegó después a León, la brutal reconversión minera.
Las experiencias artísticas se sucedieron en los dos últimos trimestre en el aula, en el patio y hasta en Madrid. La artista leonesa Isabel Alonso les introdujo en el fotomontaje, de la mano de su pionera, la artista alemana dadaísta Hannah Höch (1879-1978). Y así, con fotos de su cara o su cabeza tuneadas con objetos hechos para la ocasión, crearon el collage un ‘Mar de recortes’, el primer fotomontaje del CEO Camino de Santiago.
Pasaron de lo local a lo global y de lo personal a lo colectivo. Artistas universales como Picasso y Andy Warhol también entraron en el colegio y sus obras fueron reinterpretadas por el alumnado. Se atrevieron con el Guernica, que narra la tragedia del bombardeo de 1937. Con la emblemática obra de Picasso se sumergieron en la historia y vieron que el arte abstracto puede ser muy realista, tanto como para transmitir la crudeza de una Guerra Civil. «Nos intenta convencer de que pasaron mucho dolor y no debemos repetir la guerra», señala un alumno.
También navegaron por el Art Pop, esa corriente artística que nació en Inglaterra en 1955 y se instaló en USA en hacia 1960. La juventud de aquel tiempo quería olvidar los problemas, estaba fascinada por la televisión, el incipiente consumismo y la música.
Probaron a hacer arte mecánico, siguiendo las pautas de Andy Warhol y convirtieron en arte objetos tan cotidianos como el soporte del celo, unas deportivas o un estuche, los cascos de música...
Cuando se encontraron con las obras originales en el Reina Sofía y en el Caixa Forum de Madrid no daban crédito. Frente al Guernica se sentaron para contemplar cada detalle del cuadro y buscando sobre todo la paloma, «el pollo». Y ante el rostro de Marilyn Monroe exclamaban: «Pero, ¿es la de verdad?».
Pasaron dos días en la capital entre museos, parques y teatros. Cuando entraron al taller del Thyssen y les pidieron que apagaran los móviles no había nada que apagar porque el alumnado no llevaba móviles, tal y como pactó el centro con las familias. Disfrutaron de la exposición Lugares y gentes, pero enseguida echaron en falta la presencia femenina en su discurso. Su ojo crítico había crecido y ahí estaba la prueba.
El viaje fue un acontecimiento y su programa asombró a la agencia de viajes, pues ir a Madrid con colegios significa pasar por el Bernabéu y por el parque temático. «Al menos llevadles al Hard Rock», dijo resignada la comercial. Y, sí, entraron en el famoso café.
El CEO Camino de Santiago de La Virgen del Camino tiene más de 700 alumnos y alumnas desde Infantil hasta Secundaria. Es uno de los pocos centros públicos de estas características en la provincia, lo que es una ventaja para la continuidad de la educación artística activa. En Secundaria realizaron La isla amarilla, un trabajo artístico en el que se dan la mano literatura, música e historia. El único inconveniente es que en 1º de la ESO no hay Música.