El antiguo lenguaje de las piedras
En España existen 12 geoparques de la red mundial de la Unesco en los que se divulga la formación de la Tierra.

El geólogo Asier Hilario en el Geoparque de la Costa Vasca. J.J.GUILLEN
efe | madrid
Las piedras son las páginas escritas del libro de la historia de la Tierra, clave para comprender 4.500 millones de años y episodios como la extinción de los dinosaurios o los cambios climáticos pero su interpretación exige entender su particular lenguaje, una virtud exclusiva de los geólogos.
La Red Mundial de Geoparques de la Unesco está formada por 140 sitios de 38 países, una docena de ellos en España, en los que se trabaja por conservar, pero sobre todo por divulgar.
Aunque el desarrollo económico de estos lugares viene a través el ecoturismo, «no es real que este beneficio llegue a todos, así que la manera fundamental para que un geoparque aporte riqueza a un territorio es a través de la cultura».
Asier Hilario es geólogo y director científico del Geoparque de la Costa Vasca, un territorio encajado entre la franja litoral -desde Zumaia hasta Mutriku- y la montaña, cuyo emblema lo constituye el Flysch, una formación de miles de capas estratificadas que encierran entre 50 y 110 millones de años de historia. En su opinión, es fundamental que las gentes de estos lugares tan peculiares «entiendan su paisaje, su tierra, de una manera diferente y se sientan orgullosas», y por eso «cada vez que vengo y lo consigo transmitir me doy cuenta de que haber elegido ser geólogo y trabajar en un lugar así ha sido la mejor decisión de mi vida».
Asegura que «las piedras hablan si se les sabe preguntar», pero también hay que admitir que en una historia de 4.500 millones de años «nosotros formamos parte del último minuto».
Reconoce que las piedras le ayudan a «relativizar» muchas cosas del día a día al recordarle que en este planeta «han sucedido muchas cosas antes de llegar nosotros», que la historia «es mucho más larga que lo que estamos acostumbrados a manejar» y que el planeta «funciona desde mucho antes de que llegáramos».
«Aunque la gente no es consciente de ello, hay un interés muy real por los grandes paisajes geológicos, lo que falta es verlos con otros ojos, con otros puntos de vista, desde la cuarta dimensión, que no es otra que la que nos permite entender qué hay detrás de eso que hace tan particular lo que vemos», asegura.