Perros contra la violencia machista
La Asociación Proyecto Escan pone en marcha un proyecto de terapia asistida para víctimas en Zamora.

Un perro de raza Beagle adiestrado para labores especiales. DAVID MARIUZ
efe | zamora
La Asociación Proyecto Escan pondrá en marcha en Zamora el próximo septiembre un proyecto piloto en Castilla y León de terapia asistida con perros para la recuperación de mujeres víctimas de violencia de género. La experiencia se llevará a cabo con una mujer víctima de violencia machista y un perro que será adiestrado para ofrecer protección y defensa a la usuaria frente a posibles agresiones.
El coordinador del programa, Enrique Cruz, ha explicado que es un proyecto de apoyo a las mujeres para la recuperación psicológica integral y la prevención de agresiones tanto psicológicas como físicas a través del apoyo de un perro adiestrado.
La iniciativa, que ya está implantada en Murcia, cuenta en Zamora con el apoyo de la Diputación Provincial y de la Obra Social La Caixa, según ha explicado Cruz. El coordinador del Proyecto Escan ha firmado esta mañana un convenio con la Obra Social La Caixa en Zamora por el que la entidad destina 3.000 euros al proyecto piloto.
El programa, que tiene detrás a «un equipo multidisciplinar», trabaja sobre la autoestima de la víctima de violencia machista y sobre «el sentimiento que tiene de soledad y aislamiento», ha destacado Cruz. «Nos apoyamos fundamentalmente en el perro y empezamos a recuperar a la mujer en todos los aspectos, tanto psicológicos como anímicos e incluso laborales», ha afirmado.
El responsable del Proyecto Escan ha señalado que lo que se hace con las mujeres es «empoderarlas a través del perro y de la terapia para que puedan volver a su vida dentro de las circunstancias especiales que sufren».
En este sentido, ha asegurado que la recuperación es «mucho más efectiva» que en la terapia tradicional sin perros.
El primer paso será seleccionar a la usuaria de la provincia de Zamora, con un criterio previo de elección que consiste en que haya una sentencia judicial y una orden de alejamiento en vigor. Después, se trabajará para desarrollar el vínculo con el perro y en el adiestramiento del animal, tanto en obediencia como en protección en caso de que se produzca una agresión.
Enrique Cruz ha explicado que los perros del proyecto van siempre por la calle con bozal y correa, por lo que la protección que proporcionan es más de prevención. «Le enseñamos a ladrar y a ponerse de forma ofensiva, pero realmente nuestros perros no muerden porque van con bozal», ha destacado.