Ángeles de la guarda con chaleco rojo
Protagonistas en la sombra. Cuidaron sin que ellas lo supieran a 316.000 personas que acudieron el año pasado a carreras, ferias, fiestas, partidos y eventos multitudinarios. Les conocen bien las 1.526 personas que sufrieron algún percance. Son el voluntariado del Servicio de Socorros y Emergencias de Cruz Roja en León. Ángeles de la guarda con chaleco rojo..

Equipo humano con medios sanitarios y comunicaciones que aseguran la coordinación preparados para atender un dispositivo preventivo. JESÚS F. SALVADORES
ana gaitero | león
Decenas de personas de quince países recrean en Astorga las Tres Naciones, las batallas napoleónicas que sitiaron la ciudad en 1808. Miles de personas acuden al acontecimiento. En medio de la multitud, un hombre se siente indispuesto. De inmediato, llegan a su lado los ángeles de la guarda con chalecos rojos.
Se trata de un ciudadano extranjero. «¿Alguien sabe inglés?». pregunta el voluntario. Una joven que acudió a ver el espectáculo se ofrece a hacer de intérprete durante el tiempo que duró la intervención. «Se perdió la batalla», comenta Adela Pertejo, técnica en transporte sanitario y conductora voluntaria en Cruz Roja.
Es una de las anécdotas más recientes que ha vivido en los ocho años que lleva como voluntaria en el servicio de Socorros y Emergencias, primero en Zaragoza y ahora en León. Pero es más que una anécdota. Para Cristina Bandera Álvarez, enfermera voluntaria desde 2012, es el ejemplo de que haciendo voluntariado «conoces a mucha gente y aprendes cosas buenas de todo el mundo».
Un total de 243 personas voluntarias participaron el año pasado en León en los 413 servicios preventivos que realizó Cruz Roja Española en la provincia de León. Desde el GP de La Bañeza, que supone una aglomeración de más de 60.000 personas, a múltiples carreras como la de hoy de la Mujer que discurre por las calles de León con más de 7.000 participantes.
Sus chalecos son llamativos, pero su labor es sumamente discreta. Apenas se les ve, aunque están ahí. «Siempre vamos con el deseo de no actuar, cuanto menos se nos vea es mejor», apunta Víctor Manuel Segura, técnico del departamento.
Van en un segundo plano, con los equipos de primeros auxilios y desfibriladores en orden y en comunicación alerta mediante radiotransmisores, los tradicionales walkie-talkies , el sistema más seguro incluso en la era digital. «Los GSM se cortan en muchos eventos o se saturan por el uso masivo de las redes sociales», precisa.
En todos estos eventos participaron en torno a 318.000 personas, según datos facilitados por Asunción Álvarez Suárez, directora de Voluntariado. Cualquiera podría haberles necesitado. Como el hombre que se encontró indispuesto en Astorga durante la recreación de las tres batallas de Astorga.
El Servicio de Socorros y Emergencias de Cruz Roja Española en León, los ‘socorreros’, como se llaman coloquialmente entre sí, dispone de siete ambulancias de tipo B (SVB-Soporte Vital Básico) y una de tipo C (SVC-Soporte Vital Avanzado). además de dos bicicletas, un todoterreno, vehículos de apoyo, emisoras, puestos de socorro y puesto sanitario.
La ley exige una ambulancia y un médico para acontecimientos de hasta 750 personas. La carrera de los 10 kilómetros de León, por ejemplo, requirió de tres ambulancias y un médico. «Hemos tenido que ir cambiando la mentalidad de ayuntamientos y entidades», subraya.
Antes los municipios y otros organizadores de eventos solicitaban a la carta el dispositivo. Actualmente se actúa al revés. «Se hace una evaluación de riesgos previa en función del número de personas, duración del evento, etcétera y se indica el dispositivo necesario», explica Segura.
El voluntariado de Cruz Roja que colabora con este servicio no sólo tiene una formación específica y continua —se renueva cada dos años— en soporte vital básico y desfibriladores, sino que cada evento es un entrenamiento para posibles emergencias o catástrofes. Con discreción, pero siempre preparados. Con los recursos humanos y sanitarios a punto. Con el croquis del evento y las comunicaciones en orden. En grandes acontecimientos, como el de motociclismo de La Bañeza, acuden apoyos de provincias cercanas como Zamora, Palencia, Salamanca y Burgos.
Es habitual que el voluntariado de León acuda a otros eventos masivos para respaldar a otras asambleas. Los ‘Pilares’ de Zaragoza, los ‘Sanfermines’ de Pamplona, etcétera son algunos de los más importantes.
Una de las motivaciones del voluntariado es el contacto con otras personas y también el rodaje que supone para una posible salida profesional. Pero sobre todo tienen «vocación de ‘socorreros’», de ayudar con sus capacidades a otras personas.
Ante un incidente lo más importante es acortar los tiempos. «Si un corredor sufre un accidente cardiovascular se presta una atención inicial, estabilizándole in situ y si procede a la evacuación si es necesario», explica Segura.
Para ello se introdujeron hace cinco años los equipos de socorristas en bicicleta con desfibriladores. «En una carrera de 2.000 personas una bicicleta no corta el ritmo y puede moverse con facilidad», aclara.
Con la emisora y los equipos de geolocalización el centro de coordinación de Valladolid puede determinar su posición en cualquier momento y facilitar los datos al 112 en caso de que sea necesaria su intervención. «Se evita duplicar recursos y se agiliza la atención», añade el técnico.
El Servicio de Socorros y Emergencias es una de las actividades más arraigadas de Cruz Roja y la Media Luna Roja. Durante muchos años, las ambulancias eran el símbolo más emblemático de la organización no gubernamental. «Hoy siogue siendo igual de importante aunque sea menos visible», subrayan en Cruz Roja.
Las acciones formativas dan prueba de ello. El año pasado se realizaron en León un total de 22 cursos y talleres, a 261 personas voluntarias, con una duración total de 22 horas.
Asimismo, cuenta con un Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias (Erie) que se nutre principalmente del voluntariado de Socorros y Emergencias, pero cuya formación y exigencias tienen unas peculiaridades específicas.
Los socorros y emergencias están en el origen de Cruz Roja. El banquero y filántropo suizo Henri Dunant impulsó su creación tras contemplar los horrores de la guerra en la batalla de Solferino (1859) cuando intentaba entrevistarse con Napoleón III para plantearlo sus problemas bancarios en Argelia.
En Un recuerdo de Solferino , que publicó en 1862, relata la falta de atención sanitaria de los heridos, que perecen en un infierno de dolores tras caer en el campo de batalla. No había servicios sanitarios que les presten ayuda.
Hoy la misión del servicio de Socorros y Emergencias es «proteger la vida, la salud, la dignidad y el medio ambiente de las personas vulnerables afectadas por situaciones de emergencia y/o crisis, es nuestra iniciativa humanitaria», indica la asamblea provincial de Cruz Roja Española en León.