Gritar no cuesta
C onvocan hoy a manifestación para hacer oír a un León que anda en postración existencial al verse declinando y envejecido... ¡¡todos a la calle!!, desfila la indignación... ¡¿será por procesiones?!... y acudirán casi todos a este llamado que hicieron Ugeté y Comisiones y al que instituciones, entidades o colectivos se adhirieron en goteo recelando o esperando a ver quién va y si nos apuntamos o no, y al final fue que sí, porque fuera de la foto vienen los reproches y anatemas... o sea, hay que tratar de que te vean ahí, es el objetivo, aunque los «culpables» ni te verán ni te orirán ni, seguramente, les importe.
Sea por la foto.
Sócrates ignoraba a quién van a pegarle el grito hoy. Le informamos que a la autoridad, al Gobierno, a la Putajunta y al Sursumcorda del que León es muy devoto, aunque no tenga cofradía (todavía). El profesor pregunta que por qué no van a Valladolid y Madrid a darles esas voces asegurando así que los «culpables» las oigan por huevos o por bocinas y no por su jefe de prensa que, con todo lo que cae, ni les comunicará que hubo en esta ciudad una «masiva manifestación» de gente cabreada, modosa, murmurando cagamentos y dando coces contra el aguijón. Y añade que quizá sea estéril o idiota exigir soluciones porque hay que dárselas, llevarlas hechas de casa para que no se refugien en sus «imponderables». Así, como mucho, sólo se logran parches y calderilla, que es a lo que León se acostumbró hace mucho. Y teme que sin aportar proyectos solventes o volviendo a votar a los mismos, como así será, esta manifestación se quedará en puro teatrillo de vísperas electorales y en pura foto, la clave.
Pues adelante, nos animó Sócrates, manifestaos; es muy buena terapia de grupo, exorcizad el pesimismo a gritos, que no cuesta, culpad al que diga la voz cantante, confraternizad y, henchidos de las proclamas y discursos, id juntos después de la procesión a tomar unos vinos con la promiscuidad de tapas que aquí se estila y así, casi cenados, volved a casa, ratito de tele, vasito de leche y pa la cama... mañana será otro día... el mismo.