Una buena preparación
El reto es tener al cuidador varón bien preparado, con talleres y cursos de formación, que aprendan esas herramientas que usan los trabajadores sociales», incide. «Pero lo primero es la visibilización porque va a permitir también romper estigmas que hemos visto en algunos lugares», explica la autora, que pide «ampliar la mirada» en la dependencia. «Hay más vías, como la incorporación de redes comunitarias o de apoyo a través de los vecinos. Hablamos de personas que no sean altamente dependientes», aclara la profesora. «Lo importante es que nos demos cuenta que algunos de los riesgos no son a futuro, sino que ya están aquí», incide Elizalde-San Miguel, que reclama poner fin a la «persistente infradotación de servicios públicos».