UNA SUPERTIERRA
La otra Tierra que podría ser habitable
El ‘leonés’ Francisco Javier de Cos dirige al grupo de científicos ovetense descubridor de la supertierra en la constelación de Libra ■ «Ahora veremos si tiene atmósfera».

El catedrático Francisco Javier de Cos.
Un supertierra que está situada en una zona de habitabilidad podría ser el destino de los terrícolas en un futuro no muy lejano, ya imaginado por Stanley Kubrick en 2001 una Odisea en el Espacio. «Si alguien lo imaginó es posible que pueda llevarse a efecto», explica a este periódico el ‘leonés’ Francisco Javier de Cos, catedrático de Universidad e investigador principal de Grupo de Modelización Matemática Aplicada de la Universidad de Oviedo que, en colaboración del Instituto de Astrofísica de Canarias, ha descubierto una supertierra en una «zona de habitabilidad», es decir, con las condiciones potencialmente adecuadas para que pueda haber agua líquida y, como consecuencia, actividad biológica.
El equipo que dirige Cos —licenciado en Ingeniería Técnica Industrial por la Universidad de León, colaborador con los grupos de investigación de inteligencia artificial que dirige en la ULE Ramón Ángel Fernández e hijo de un leonés y una gallega— ha descubierto y caracterizado un exoplaneta de tipo supertierra orbitando en el límite interior de la zona de habitabilidad de una estrella enana roja de tipo M0 (K2-286).
«Utilizamos los datos que nos llegaban de la campaña 15 del Telescopio Espacial Képler en su misión extendida (K2). Képler enviaba cartografías de la Vía Láctea y analizamos la luz de las estrellas. Vimos que periódicamente una de ellas perdía luminosidad y eso significa que algún objeto pasaba por delante de ella, tipo eclipse. Empezamos a estudiar ese fenómeno y descubrimos que lo que se ponía delante era un planeta que no conocíamos», explica Francisco Javier de Cos. En el estudio se emplearon también los instrumentos Osiris y Harpas-N instalados en el Gran Telescopio Canarias (GTC) y el Telescopio Nazionale Galileo (TNG), respectivamente, ubicados en el observatorio Roque de los Muchachos de La Palma.
El equipo que dirige Francisco Javier de Cos fue reconocido por la agencia Sinc en diciembre por el descubrimiento de tres planetas similares a la Tierra ubicados a 267 años luz del Sistema Solar. En aquella ocasión, creyeron haber encontrado uno en zona de habitabilidad, pero sus estudios posteriores demostraron que estaba demasiado cerca de la estrella sobre la que orbitaba.
El lanzamiento el año que viene de la misión James Webb, una sonda con un potente telescopio de seis metros y medio, permitirá estudiar más a fondo este planeta y despejar algunas incógnitas. «Este será uno de los primeros planetas a estudiar. Sabremos si tiene atmósfera y agua líquida».
Así son
Lo que saben hasta ahora es que la estrella, situada en la constelación de Libra a una distancia de 76 parsecs (244 años luz), tiene un radio de 0.62 radios solares y una temperatura efectiva de 3650 ºC. El planeta tiene 2.1 veces el radio terrestre, un período orbital de 27.36 días y una temperatura de equilibrio que podría rondar los 60ºC.
«Está en lo que conocemos como zona de habitabilidad ya que, de haber agua, podría estar en estado líquido». Con la sonda James Web, la incógnita quedará despejada.
Tanto la estrella como el planeta son únicos. K2-286 se conoce a esta enana roja con «mil millones de años de antigüedad y poca actividad». El planeta es de especial interés no solo por estar situado en la zona de habitabilidad de su estrella, sino por encontrarse entre los más adecuados para caracterización atmosférica con el futuro Telescopio Espacial James Webb, así como para un seguimiento que permita determinar su masa con precisión. Javier de Cos afirma que «hemos comprobado que la actividad de la estrella es moderada comparada con otras estrellas de similares características lo que incrementaría las posibilidades de que el planeta fuera habitable».