salud cardiovascular
Dormir poco daña el corazón
Un estudio analiza el sueño y la salud vascular de casi 4.000 personas.

Valentín Fuster es director del CNIC. J. P. GANDUL
efe | madrid
El colesterol alto, la hipertensión, la falta de ejercicio o la obesidad son factores de riesgo cardiovascular, pero no solo: un nuevo estudio señala que dormir menos de seis horas al día y/o hacerlo de manera discontinua o superficial implica también mayor peligro de enfermedad del corazón.
Esta es la principal conclusión de una investigación liderada por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), que ha analizado el sueño a una población homogénea de 3.974 personas con una edad media de 46 años y que nunca han padecido un evento cardíaco.
El trabajo, en el que el 60% de los participantes fueron hombres, apunta que las personas que duermen menos de seis horas por la noche pueden tener un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en comparación con aquellas que lo hacen entre siete y ocho horas. Y también las que duermen mal, es decir, aquellas que se despiertan en varias ocasiones durante la noche, sueño superficial.
Los resultados se publican en The Journal of the American College of Cardiology (JACC) y añaden «una alarma más» a los ya conocidos factores de riesgo de este tipo de enfermedades, según el director general del CNIC, Valentín Fuster, quien recuerda que «lo ideal es no despertarse por la noche y dormir siete u ocho horas».
El trabajo en concreto señala que la falta de sueño y/o su mala calidad eleva el riesgo de aterosclerosis, la acumulación de placas en las arterias de todo el cuerpo, aunque no explica el mecanismo exacto implicado.
Los investigadores colocaron durante siete días un pequeño dispositivo, llamado actígrafo, en la cintura de los 3.974 participantes para medir de forma continua la actividad o el movimiento y por lo tanto las características del sueño, además de su duración.
Los participantes se sometieron además a ecografías cardíacas en 3D y tomografías computarizadas para detectar la presencia de enfermedades cardíacas. Los participantes que dormían menos de seis horas tenían un 27% más de probabilidades de tener aterosclerosis en todo el organismo, en comparación con los que lo hacían de siete a ocho.