Colegio Leónes, esfuerzo y tradición
El centro educativo, el de mayor número de alumnos de la ciudad, basa su éxito en el trabajo cooperativo en el aula, un Bachillerato con grandes resultados y un bilingüismo de calidad.
Con más de un siglo de historia y tradición bajo la dirección de la familia Belinchón —su fundación se remonta al año 1896— el Colegio Leonés se ha convertido desde hace varias décadas en el centro educativo de referencia de la provincia, contando en la actualidad con más de 1.800 alumnos y tres céntricos edificios en León (en la plaza de San Isidoro, en la avenida José Aguado y en la calle Corredera).
Bachillerato, resultados espectaculares
Uno de los puntos fuertes del colegio es su bachillerato, que presenta unos resultados espectaculares año tras año en las pruebas de acceso a la Universidad (Ebau). «Mantenemos desde hace una década un nivel de aprobados que roza el 100% . El curso pasado todos nuestros alumnos consiguieron su título de bachiller, y más de 15 obtuvieron una nota de más de 9. Además, en este curso 2018/2019 diez de nuestros alumnos participarán en una iniciativa pionera en España: formarán parte del consejo junior de administración de la empresa leonesa iRiego», destaca el director del centro, Manuel Belinchón.
Una labor personalizada de los tutores y clases de refuerzo exclusivas para aquellos que presentan dificultades en determinadas materias, talleres de preparación para la Ebau impartidos por la plantilla titular y una hora de refuerzo de inglés con profesor nativo completan la innovadora propuesta de este bachillerato.
Gran ambiente de trabajo
«Sin lugar a dudas, nuestro gran patrimonio es la excepcional plantilla de profesores con la que contamos. Su dedicación y empeño por mejorar y reciclarse día a día nos ha colocado en un lugar privilegiado», señala orgulloso el director. «Nuestro profesorado acude a múltiples cursos de formación cada año y su motivación y ganas de mejorar se contagia a los alumnos, por lo que el ambiente en los pasillos es digno de vivir». La implicación de las familias en la educación de los más jóvenes hace el resto, con permanente y fluida comunicación familia-colegio (vía plataforma digital y entrevistas personalizadas cada semana con los alumnos y sus familias).
Bilingüismo
El centro lleva tres cursos integrando con gran éxito el trabajo cooperativo dentro del aula, consiguiendo una gran interacción entre los propios alumnos y el profesorado. «Los alumnos trabajan semanalmente en parejas o en grupos; dependiendo de la materia y de los contenidos de área. Hemos comprobado que la solidaridad entre el alumnado se dispara, su coordinación y nivel competencial se fortalece y sobre todo aprenden a trabajar en equipo».
Otra de las grandes apuestas del colegio desde hace una década es el bilingüismo en sus aulas, desde la etapa de Infantil hasta la de Bachillerato. El centro cuenta con profesorado nativo, y oferta numerosos programas de intercambios con centros de Inglaterra y Canadá. Además, el centro es desde hace años preparador de los exámenes de Cambridge y Oxford, dando así la posibilidad de lograr un título homologado a nivel internacional en lengua inglesa.
Residencia de estudiantes
El colegio ofrece además un alojamiento de calidad a aquellos alumnos que lo deseen, contando con 65 plazas para estudiantes de secundaria, bachillerato, universitarios o incluso estudiantes de tránsito internacional. «Nuestra residencia está situada en una de las zonas más privilegiadas de la ciudad —en la Calle Corredera— y es realmente cómodo para los residentes poder vivir al lado de las mejores zonas comerciales y de ocio de León. Además, ofrecemos todas las comodidades posibles a los residentes —desde zonas wifi a prensa diaria, pasando por servicio de cocina propio o lavandería y parking gratuito—» destaca Belinchón.
Cuidando cada detalle
Con grandes obras y nuevas infraestructuras puestas en marcha en los últimos años —desde un pabellón deportivo hasta dotar de wifi cada rincón de sus tres edificios— el centro cuida cada mínimo detalle, ofreciendo a los alumnos y sus familias calidad y buen hacer en el día a día. «Contamos con cocinas propias, nutricionistas que elaboran los menús escolares y trabajamos con primeras marcas para que los niños se sientan como en casa», relata el director. «Además, la oferta de actividades extraescolares y culturales es muy diversa – desde pintura a robótica pasando por guitarra o ajedrez-, y la flexibilidad de horarios permite que los alumnos puedan escoger varias a la vez cada curso», finaliza.