TELMA ORTIZ ROCASOLANO | Cooperante y responsable de Desarrollo Internacional en la escuela de negocios ESERP
«El concepto ayuda también es una forma de vida»
Concede una entrevista a Diario de León y lo hace para hablar de cooperación y poner en valor el trabajo de la Universidad de León y su vicerrectorado de Relaciones Internacionales por la organización del Congreso de Cooperación Internacional al Desarrollo que se clausura hoy. Telma Ortiz Rocasolano ofrece hoy una conferencia en León para hablar de ‘La cooperación como profesión’..

Telma Ortiz Rocasolano estará hoy en la Universidad de León. EL PERIÓDICO
Lugar: Salón de Grados de la Facultad de Educación de la Universidad de León
Hora: 11.00
Entrada: Libre
El Congreso Universitario de Cooperación Internacional al Desarrollo que se celebra en la Universidad de León desde el día 20 se clausura hoy con la participación de Telma Ortiz Rocasolano, que ofrece una conferencia sobre La cooperación como profesión: oportunidades profesionales en organismos internacionales. Ortiz Rocasolano ofrece en exclusiva una entrevista al Diario de León por el esfuerzo en poner en valor el trabajo de la Universidad de León y su vicerrectorado de Relaciones Internacionales en este congreso y para hablar de su trabajo como cooperante. Actualmente es responsable de Desarrollo Internacional en la escuela de negocios ESERP, que tiene campus en Barcelona, Madrid y Palma de Mallorca.
—¿Cuándo se dio cuenta de que quería dedicarse a la cooperación internacional?
— Estaba haciendo un Erasmus en Roma, en el último curso de Económicas, y me encontré ahí con una optativa basada en la Cooperación Internacional, que me llamó poderosamente la atención. Pero lo definitivo fue un voluntariado en la misma capital italiana, con el Servicio de Voluntariado Europeo, a punto de terminar la carrera. Empecé a ver en el concepto ‘ayuda’ una forma de vida. Esto sucedió en 1996. Ahora mismo, por mi trabajo en el Departamento de Relaciones Internacionales ESERP business and Law School, mi colaboración es más bien como voluntaria. Las funciones de cooperante y voluntario son intercambiables.
—La cooperación al desarrollo es una profesión ¿qué preparación específica se necesita?
—La cooperación al desarrollo es, digamos, una especialización de muchas disciplinas: economía, como en mi caso, gestión, nutrición, sanidad, logística, derecho, sociología… Se trata de aplicar conocimientos y experiencia a un aspecto concreto de toda actividad relacionada con la ayuda a quienes lo necesitan. Es algo multidisciplinar por definición. Actualmente hay másteres universitarios que dan formación en diferentes especialidades de la cooperación. Y también, continuamente, las organizaciones del tercer sector, tanto públicas como privadas, imparten cursos de todo tipo en los que cooperantes con experiencia sobre el terreno cuentan cómo son las cosas en la vida real. Desde un punto de vista administrativo, el cooperante es un empleado de la organización en la que desarrolla su labor y el voluntario es alguien que ofrece ayuda esporádicamente en casos de crisis. Pero ambos tienen en común su deseo de colaborar con los más desfavorecidos.
— ¿Qué perfil tiene que cumplir una persona que quiera ser cooperante?
—Ganas de ayudar, de comprometerse a intentar mejorar las cosas con los recursos que tiene o ponen a su disposición. Actuar profesionalmente, con la cabeza, primero, pero también con el corazón. Y asumir, sobre todo si tiene que estar expatriado —que es lo más normal— que debe tener mucha fortaleza mental para no padecer con lo que ve y para no sentirse desarraigado cuando vuelve.
— ¿Cómo ha evolucionado esta profesión?
—Ha evolucionado de manera distinta según las especialidades, obviamente. La digitalización, por ejemplo, ha contribuido a que determinadas labores se hagan más rápidamente o con menor margen de error. Pero si tratamos de una crisis humanitaria, donde hemos de lograr llegar a un terreno devastado, en el que se han perdido las infraestructuras y la población está desprotegida, sin nada que beber o comer, sin un techo, herida… en ese caso lo que vale es echar mano de lo de siempre y que cada cual, coordinadamente, haga su papel, ya sea logístico, sanitario, de gestión…
— ¿En qué países ha estado como cooperante y cuáles han sido sus funciones?
—Venezuela, con la crisis de las riadas de 1999 coordinando la ayuda española de Cruz Roja; Palestina, de 2001 a 2003, como administradora de la misión conjunta de MSF España y MSF Francia durante la segunda Intifada; Indonesia, en unidad de respuesta de emergencia de agua y saneamiento de Cruz Roja Española tras el tsunami de 2004; Cabo Verde y Sao Tomé y Principe, identificando proyectos de desarrollo; República Democrática del Congo, en un proyecto de MSF con clínicas materno infantiles y centros de nutrición; Filipinas con la AECID coordinado la financiación a las ONGs; en la oficina regional de Unaids en Panamá evaluando el impacto de varios proyectos, etc...
—¿En qué proyectos humanitarios está actualmente?
—Como dije, soy responsable de Desarrollo Internacional en ESERP, que tiene campus en Barcelona, Madrid y Palma de Mallorca. En estos momentos, por ejemplo, estoy implementando un programa de becas.
—¿Qué retos actuales tiene la cooperación internacional?
—Creo que tendríamos que mirar a los diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible propuestos por la ONU en la Agenda 2030, que es, por cierto, el principio que mueve a la Universidad de León para hacer este Congreso.
—A veces llegan las noticias de fraudes de oenegés que empañan la labor que realizan estas organizaciones ¿por qué cree que se dan estos casos de fraude y cómo se podrían evitar?
—Si hay algún fraude probado, no sería obra de una ONG, si acaso de alguna persona relacionada.
— ¿La cooperación también es un negocio?
—Eso depende de lo que entendamos por negocio. Si nos remitimos a la primera acepción de la RAE (ocupación, quehacer o trabajo), nadie duda de que un cooperante tiene una ocupación, quehacer o trabajo.
—Hay conflictos internacionales que se convierten en noticia durante unos días y ocupan primeras páginas de los periódicos durante un tiempo y luego se olvida, pero sobre el terreno hacen falta todavía muchos recursos. Pasa con la crisis de los refugiados. Ahora casi no se habla de ellos pero siguen estando ahí. ¿Qué opinión tiene de la aportación y la política española a la cooperación internacional?
—Creo que el hecho de que usted se refiera a problemas humanitarios, cosa que personalmente le agradezco, es muestra de que no están tan olvidados. Y respecto a la aportación española no tengo información suficiente como para permitirme una opinión sobre los aspectos que cita. Me conformo con saber que se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, como refleja en V Plan Director de la Cooperación Española.