URDIALES DEL PÁRAMO

Es un buen lugar para hacer una pausa. La quietud y ese ambiente de calma que caracteriza a buena parte del Páramo leonés lo convierten en una buena opción para descansar y evadirse del ruido que nos rodea. Hablamos de Urdiales del Páramo, un municipio leonés que ronda los 400 vecinos y que conforman las localidades de Urdiales, Mansilla y Villarrín del Páramo. Tres núcleos que se asientan sobre una tierra con mucho pasado y muy vinculada a la nobleza. Fue señorío de los Condes de Luna, cuyo centro de poder en el Páramo residía en Laguna de Negrillos y contaba con Merino propio.
La torre de Barrio es uno de los emblemas más característicos del paisaje. Ubicada en lo que fue Barrio y que ahora pertenece al mismo pueblo de Urdiales, está erguida sobre el llano, tiene más de 500 años y representa el último vestigio de los tiempos de esplendor, cuando tenía iglesia, casona y hasta cementerio. De aquello ahora sólo queda ella, alta y señorial, testigo del paso del tiempo.
El cultivo del maíz ha caracterizado desde siempre el paisaje del Páramo y ha marcado la vida de sus gentes. Una tierra casi llana, sin la frondosa naturaleza que hay en otros rincones, pero no por ello falta de estímulos para el visitante.
La agricultura y la ganadería son, desde siempre, el motor económico de estos pueblos, su forma de vida hasta hoy. Un sector primario que sigue tenido quien los trabaje a pesar de su dureza Y también a pesar de que la población escasea por aquí. El número de vecinos ha mermado en los últimos años y ahora Urdiales cuenta con 170, Mansilla con 180 y Villarrín con 40 personas empadronadas.
Conserva la escuela como si de un tesoro se tratase. Y con razón, porque donde hay niños, todavía hay esperanza. Una decena de niños dan vida a este municipio y dicen que salen de aquí muy bien preparados. El Colegio Rural Agrupado (CRA) de Bustillo del Páramo se trasladó a Urdiales hace un tiempo y aquí sigue. Un orgullo para sus vecinos y también para la alcaldesa, que defiende la enseñanza pública «como un valor que hay que potenciar».
Las aves parece que han encontrado aquí un buen lugar para quedarse a vivir. La ornitología es un valor en Urdiales del Páramo y a ella se dedican algunos vecinos que atesoran toda clase de aves en instalaciones que se pueden visitar y en las que, incluso, ofrecen algunas excursiones.
La iglesia de Urdiales tiene uno de los retablos más bellos de España y es uno de los tesoros de su patrimonio artístico, que tiene en Mansilla otro gran exponente. El retablo de la iglesia es del siglo XVIII y su Cristo, del XIII. Fue ‘exiliado’ a un pozo durante años y ahora es devoción y procesión cada 3 de mayo.
El municipio va cambiando en función de las necesidades y de las demandas de sus vecinos. En el último año ha acometido algunas reformas como la reforma de la red y asfaltado de calles y el arreglo del depósito de Villarrín. La plaza de Mansilla luce un nuevo aspecto y estrena depósito y jardín.