‘Sospechas’, de Herman Koch
josé oliva
Tras convertirse en superventas con La cena, el escritor holandés Herman Koch continúa escudriñando la burguesía europea en Sospechas (Salamandra), novela en la que, ha dicho, quería «analizar psicológicamente cómo maneja los celos un hombre que ostenta un cargo público». Koch explica que el origen de la novela está en su intención de «escribir algo sobre una mujer, una esposa que tuviera una historia extramatrimonial», y pensó «si la presión era más grande en el supuesto de que el marido fuera alguien público como un presidente, un rey o en este caso un alcalde».
El autor está movido además por su interés de «escribir una historia desde dentro del protagonista, escrita en primera persona y que ni él ni el lector supieran si realmente la mujer le estaba engañando o no», una opción que también dejó al propio Koch en la ignorancia: «Mientras escribía yo tampoco sabía si le estaba engañando».
El protagonista está inspirado, señala el autor, en «un alcalde de Ámsterdam que estuvo en 2014, 2015 y 2016 y que desgraciadamente murió hace un año, y un lector de la ciudad lo reconocerá fácilmente, porque era muy carismático, un bon vivant, con mucho sentido del humor», pero nunca tuvo la intención de hacer una sátira de él y, de hecho, reconoce, «no queda mal en el libro y pudo leer la novela poco antes de morir y le gustó».